Llaryora redobla la pelea con el Suoem y apunta contra el juecismo
Los inspectores de tránsito dejaron de prestar servicio en tres eventos masivos y el gobernador no tardó en responder. Acusó al gremio de extorsionar a los cordobeses y apuntó contra el juecismo. ¿Qué hay detrás?
El gobernador de Córdoba, Martín Llaryora, volvió a cruzar al gremio municipal Suoem y acusó a los inspectores de tránsito de extorsionar a los cordobeses. La embestida reedita una confrontación que le rindió réditos cuando era intendente de la capital y, al mismo tiempo, golpea al juecismo.
El conflicto se desató cuando los inspectores de tránsito de la ciudad de Córdoba se negaron a prestar servicios durante el clásico Belgrano-Talleres y durante una maratón organizada por el Sanatorio Allende. El municipio que conduce Daniel Passerini cubrió esos operativos con agentes policiales, una modalidad que ahora se repetirá en los grandes eventos.
El sindicato había acusado a Llaryora de intentar quedarse desde la Provincia con atribuciones que le corresponden a la Municipalidad. La respuesta del gobernador no tardó: salió a cuestionar públicamente la conducta del gremio y de los empleados.
El descargo del gobernador
A través de sus redes sociales, Llaryora publicó: “Los cordobeses tienen que tener la certeza de que mi compromiso con el orden es irrenunciable. El orden debe estar garantizado en cada rincón de la provincia, en todos los municipios y comunas. El domingo pasado, los inspectores de tránsito de la ciudad de Córdoba dejaron de prestar servicio de manera intempestiva y pusieron en serio riesgo a miles de personas que participaron de tres eventos masivos. El accionar profesional de la Policía de Córdoba evitó consecuencias mayores. Vamos a utilizar todas las herramientas a nuestro alcance para garantizar el orden y la seguridad. No podemos permitir que un grupo de empleados municipales recurra a la extorsión y ponga en riesgo a la población para alcanzar sus objetivos”.
El cruce con el juecismo
El concejal justicialista Marcos Vázquez sumó un posteo en el que acusó directamente al juecismo de estar detrás de la confrontación del Suoem. Llaryora le dio retuit y agregó: “El concejal Marcos Vázquez deja bien en claro cuál es el motivo político detrás de todo este conflicto”.
Desde el Frente Cívico, el legislador Walter Nostrala acusó a Llaryora de haber dejado una ciudad que es un desastre. “Le interviene la gestión a Passerini tratándolo de inútil, para evitar lo inevitable”, publicó.
La réplica llegó de la mano del ministro de Comunicación de la Provincia, Daniel Pastore: “Walter, ni un solo empleado pasó a planta permanente durante la gestión de Martín Llaryora, que siendo intendente fue electo gobernador con el apoyo de los capitalinos que vos conocés. Luis y vos gobernaron esta ciudad en 2003-2007 y nunca más los eligieron para un cargo Ejecutivo. Creo que la evidencia no admite más interpretaciones”, escribió en sus redes.
Una estrategia de dos direcciones
Llaryora parece estar poniendo en práctica una estrategia en dos direcciones: volver a la confrontación con el Suoem que le dio resultado cuando era intendente de Córdoba y, además, revolver el recuerdo de la gestión juecista en la Municipalidad. Así apunta a cumplir un doble objetivo: fortalecerse y, a la vez, atacar la legitimidad de las críticas del Frente Cívico.