Llegó a Bariloche por una temporada y algo la atrapó: 22 años después sigue en Catedral

Natalia Zabaleta llegó a Bariloche con la idea de quedarse una sola temporada. Veintidós años después, sigue en Cerro Catedral y dirige una escuela de esquí. Lo que encontró en la montaña, y los números que dejó el invierno 2026.

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Llegó a Bariloche por una temporada y algo la atrapó: 22 años después sigue en Catedral
Llegó a Bariloche por una temporada y algo la atrapó: 22 años después sigue en Catedral

La historia de Natalia Zabaleta arrancó lejos de la cordillera. Nació en Gualeguay, Entre Ríos, y mientras estudiaba en Buenos Aires apareció la chance de trabajar una temporada en Estados Unidos. Allí se formó como instructora de esquí y sumó certificaciones profesionales.

Cuando terminó la facultad, se dijo que iba a conocer Bariloche y después vería qué hacer con su vida. «Cuando terminé la facultad, que me recibí, dije: ‘Bueno, una temporada en Bariloche y después veo qué hago de mi vida’. Y acá estoy 22 años después», recuerda hoy.

En 2004 se sumó a la Escuela Mountain Catedral, que había nacido en 1999. Primero fue instructora, después pasó a coordinar el área infantil y hoy está al frente de toda la escuela. La propuesta apunta a las familias y a la enseñanza para los más chicos: los grupos se arman por edades y niveles, con instructores especializados en el trabajo con los pequeños.

Para Zabaleta, aprender a esquiar va mucho más allá de incorporar una técnica. Un chico que llega por primera vez a la montaña se enfrenta a algo completamente nuevo: ponerse las botas, caminar con los esquíes, familiarizarse con la nieve. Por eso las jornadas combinan enseñanza, juegos, descansos y actividades compartidas. La escuela recibe a los alumnos desde las 9 y trabaja durante la mañana y la tarde.

Al repasar el invierno, destacó las condiciones que encontraron para dar clases. «La verdad que el balance es positivo. Trabajamos muy bien y muy cómodos también», señaló. Mencionó la posibilidad de llegar esquiando hasta la base, la disponibilidad de medios de elevación y las pocas filas para usarlos. También marcó los cambios que vio a lo largo de sus años en la montaña, sobre todo en las condiciones para enseñar a los principiantes y en la progresión de las pistas.

De instructor a dueño de un refugio en la base

Billy Davis arrancó en Cerro Catedral a los 18 años, cuando dio sus primeros pasos como instructor de esquí. Después estuvo a cargo de un club, desarrolló un emprendimiento gastronómico y hace cuatro temporadas, junto a sus socios, encaró un nuevo desafío: el Refugio Knapp, un hotel de 17 habitaciones ubicado en la base del cerro.

El proyecto nació de una idea que Davis y sus socios habían conocido durante experiencias laborales en Europa: reunir alojamiento a pie de pista, gastronomía, alquiler de equipos y escuela de esquí en un mismo lugar. La meta es que los visitantes disfruten de una experiencia integral, con todos los servicios en el establecimiento y acceso directo a las pistas.

«Nosotros lo que siempre apuntamos es a que esté todo incluido y la gente pueda llegar esquiando hasta nuestro lugar», explicó Davis. El emprendimiento empezó con alojamiento y gastronomía. Más adelante sumó el alquiler de equipos y las clases de esquí, hasta completar la propuesta que habían imaginado desde el principio.

Sobre la temporada 2026, Davis destacó la buena recepción del establecimiento y consideró que el resultado fue favorable. También señaló que, como en toda actividad ligada a los deportes de invierno, las condiciones de nieve influyen directamente en el movimiento turístico. Este año, según relató, las nevadas llegaron más tarde de lo esperado, aunque mejoraron con el avance de la temporada. «El balance termina siendo bueno, termina siendo bueno, no más que eso», resumió.

La propuesta no es solo para quienes se alojan allí. El refugio también recibe visitantes que buscan desayunar o almorzar en la base del cerro, alquilar equipos o tomar clases de esquí, una forma de participar de la actividad de la montaña sin necesidad de hospedarse.

Davis y sus socios ya piensan en la próxima temporada. Entre sus proyectos están sumar nuevas habitaciones, ampliar la capacidad de alojamiento y encarar algunas reformas pendientes para seguir desarrollando el establecimiento.

Los números de un invierno que se estiró hasta octubre

La temporada dejó un balance positivo para los dos referentes que desarrollan sus actividades en Catedral. A esas experiencias se suman los números difundidos por la empresa concesionaria: más de 17.500 residentes accedieron a la montaña mediante distintas propuestas y beneficios, más de 2.500 vecinos participaron del Pase Iniciación gratuito y la actividad se extendió durante más de 100 días, hasta el 12 de octubre.

El vínculo entre Catedral y Bariloche fue uno de los ejes del balance institucional. Según la empresa, más de 17.500 residentes accedieron durante la temporada a distintas propuestas y beneficios destinados a la comunidad. El esquema contempla categorías para residentes, clubes, deportistas federados, instructores, personas con discapacidad y programas educativos, con bonificaciones que, según el caso, van del 75% al 100% respecto del valor de referencia del pase general de temporada.

Una de las iniciativas fue el Pase Iniciación, lanzado en septiembre en el marco del 90° aniversario del centro de esquí. Según informó Catedral, más de 2.500 vecinos de Bariloche y Dina Huapi pudieron experimentar sin costo sus primeros pasos en los deportes de nieve. La propuesta arrancó con 100 cupos diarios, pero la demanda llevó a ampliar la disponibilidad a más de 200 lugares por jornada, indicó la empresa.

Zabaleta también recordó el entusiasmo de los chicos residentes de Bariloche que tuvieron su primer contacto con la nieve a través de las actividades de su escuela. «Tuvimos chicos de Bariloche que quedaron encantados», contó. Para la instructora, que lleva más de dos décadas viviendo y trabajando en la ciudad, compartir esa experiencia con niños de la propia comunidad tiene un significado especial.

La montaña como escuela: más de 3.000 estudiantes

El acceso de los más chicos a los deportes de invierno también tuvo un capítulo importante a través de los programas educativos. Según el balance de Catedral, unos 3.100 estudiantes de la Zona Andina participaron de las propuestas impulsadas por el Gobierno de Río Negro. De ese total, aproximadamente 1.650 alumnos de sexto grado realizaron jornadas de esquí y otros 1.550 estudiantes de quinto grado participaron de actividades de montaña.

Durante ocho semanas, grupos de escuelas públicas de Bariloche, Dina Huapi y zonas rurales llegaron al cerro para acercarse a una práctica deportiva que muchas familias no pueden afrontar por sus propios medios.

A esas actividades se sumó el Esquí Social Municipal, que durante 11 semanas permitió la participación de alrededor de 400 chicos y chicas vinculados a los Centros de Atención y Articulación Territorial (CAAT). La propuesta incluyó traslado, equipamiento, clases, seguro y almuerzo.

La Escuela Municipal de Montaña también desarrolló sus actividades en Catedral y cerró su ciclo de esquí con más de un centenar de jóvenes de Bariloche, de acuerdo con la información de la concesionaria.

Deporte adaptado y competencias internacionales

La temporada incluyó además programas de inclusión y una agenda de competencias nacionales e internacionales.

En septiembre, alrededor de 90 alumnos participaron de las actividades de esquí adaptado de la Fundación Desafío Bariloche, con acompañamiento de instructores de la organización y de Aspen, según el informe de Catedral. La fundación, que lleva tres décadas desarrollando propuestas de esquí y snowboard adaptado, incorporó este año una silla TetraSki, un dispositivo diseñado para ampliar las posibilidades de esquiar de personas con tetraplejia o lesiones medulares severas.

También se realizaron jornadas destinadas a adolescentes de los dispositivos CAINA y a concurrentes del Centro Educativo Terapéutico Painamal, que participaron de actividades recreativas en la montaña.

En el plano deportivo, Catedral recibió entrenamientos de equipos nacionales y competencias del calendario de la Federación Internacional de Ski y Snowboard (FIS). Entre los encuentros destacados, la concesionaria mencionó la Semana Internacional FIS, con alrededor de 170 atletas, y el cierre de la South American Cup de disciplinas técnicas, que reunió a 144 corredores de 20 países en pruebas de Slalom y Slalom Gigante. La actividad incluyó además entrenamientos de seleccionados nacionales, competencias de esquí alpino y propuestas destinadas a jóvenes deportistas de Argentina y Chile.

Más de 1.500 instructores y el trabajo que no se ve

Más allá de las pistas y los visitantes, la actividad de Catedral depende de una estructura de trabajadores y profesionales que sostiene el funcionamiento cotidiano de la montaña.

De acuerdo con la empresa, durante el invierno desarrollaron sus actividades más de 1.500 instructores, entre escuelas y profesionales independientes, mientras que más de 500 personas integraron los equipos encargados de la operación diaria.

El trabajo continúa incluso después del cierre de los medios de elevación. Durante la noche, los equipos técnicos acondicionan las pistas para la jornada siguiente. Según se detalló, la preparación contó con 15 máquinas PistenBully 600 Polar y una infraestructura de fabricación de nieve integrada por 40 cañones TechnoAlpin, utilizados para sostener sectores estratégicos en una temporada de condiciones variables.

Ese despliegue permitió, de acuerdo con el balance empresarial, superar los 100 días de operatividad y extender la actividad hasta el 12 de octubre, especialmente para clubes, escuelas, deportistas y residentes.

Esa labor de todos los días convive con las trayectorias de Natalia y Billy. Ella viajó a Bariloche por una temporada y encontró en la enseñanza del esquí una actividad que continúa desarrollando más de dos décadas después. Él empezó enseñando a esquiar y hoy está al frente de un emprendimiento hotelero. Dos experiencias que hablan del vínculo que muchas personas construyen con la montaña a través del trabajo, los proyectos personales y la enseñanza.

Después de 90 años, Catedral sigue siendo un espacio de actividad económica, formación deportiva y encuentro para la ciudad. Más allá de los números, el balance de 2026 visibiliza las historias de quienes, año tras año, vuelven a trabajar en sus pistas y en la base del cerro.

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