Llegó corriendo a la comisaría con su bebé en brazos y la reacción de una policía lo salvó
Un año y siete meses, un trozo de carne y diez minutos de desesperación en una comisaría de Rivadavia. Lo que hizo una agente cambió todo.
Una madre llegó desesperada a la Comisaría 34° con su hijo de un año y siete meses en brazos. El pequeño no podía respirar: se estaba ahogando con un trozo de carne.
Ocurrió en la siesta de este miércoles, pasadas las 15, en la seccional ubicada en La Bebida, Rivadavia. Según contó a Diario 13 Marcelo, compañero de los efectivos que participaron de la asistencia, Érica Fernández, de 32 años, ingresó corriendo con el nene en brazos y con un ataque de nervios.
Una de las policías tomó al bebé y le practicó la maniobra de Heimlich, la técnica de primeros auxilios que se usa para desobstruir las vías respiratorias. Tras diez minutos de tensión, el pequeño Lían Mateo expulsó el pedazo de carne que le impedía respirar.
Durante todo ese tiempo, la madre entró en ataque de pánico y los otros dos efectivos se quedaron a su lado intentando calmarla. Una vez que los médicos de la comisaría verificaron que el bebé estaba estable, los policías acompañaron a Érica y a Lían hasta su casa, en el barrio Laguna de La Bebida.
Los efectivos que participaron del rescate fueron la cabo Marcela Florido, la agente Florencia Ortiz y el agente Ramón Bragagnolo.