Llegó de Costa Rica con síntomas a El Calafate: qué encontraron y por qué no enciende alarmas
El caso importado en El Calafate encendió las alarmas, pero el mosquito que transmite la enfermedad no está en Santa Cruz. Qué síntomas vigilar y qué hacer antes de viajar a zonas de riesgo.
Un caso importado de dengue detectado en El Calafate puso en alerta al sistema sanitario de Santa Cruz, pero las autoridades provinciales salieron a llevar tranquilidad: el mosquito que transmite la enfermedad no está en la región. El secretario de Estado de Políticas Sanitarias, Ricardo Coloccini, explicó en diálogo con LU14 que se trata de una persona de nacionalidad costarricense que arribó a la localidad con síntomas compatibles con la enfermedad.
El equipo médico del hospital local sospechó de inmediato lo que podría ser y solicitó los estudios de laboratorio. El resultado confirmó el positivo. A partir de ahí, la cartera sanitaria activó el protocolo correspondiente y comenzó a monitorear la situación.
Por qué no hay transmisión comunitaria
Coloccini fue categórico al señalar que el Aedes aegypti, el mosquito vector del dengue, no se encuentra habitualmente en Santa Cruz ni en buena parte de la Patagonia. Esa ausencia del insecto es la que impide que el virus circule de persona a persona en la provincia.
"Es importante aprovechar estas instancias para poder llevar tranquilidad a la gente y también para hacer un poco de educación", remarcó el funcionario, que insistió en que el contagio directo entre personas prácticamente no ocurre.
Los síntomas a los que hay que prestar atención
El especialista describió el cuadro clásico: fiebre alta, que suele superar los 38,5 o 39 grados, acompañada de dolor de cabeza y dolores musculares intensos, sobre todo en piernas y espalda.
"Lo clásico, lo tradicional, es el síndrome febril sin un foco claro", precisó Coloccini. Y agregó que si la fiebre se mantiene entre 48 y 72 horas sin una causa identificable, es momento de consultar a un médico.
En algunos pacientes pueden aparecer complicaciones, como manifestaciones hemorrágicas —pequeñas manchas rojas en la piel— y deshidratación. Por eso, ante fiebre y dolores fuertes después de haber viajado a una zona con circulación de dengue, la recomendación es buscar atención médica, informar los destinos visitados y no automedicarse.
Qué hacer antes y durante un viaje
Con la temporada de vacaciones en el horizonte, Coloccini aconsejó consultar con anticipación a un profesional de la salud sobre la vacunación contra el dengue. Esa evaluación, dijo, conviene hacerla idealmente tres meses antes de emprender el viaje.
También recomendó usar repelente con frecuencia y respetar las indicaciones del producto. La protección debe sostenerse durante todo el día, porque el Aedes aegypti tiene hábitos diurnos y puede picar tanto por la mañana como por la tarde.
Al regresar de una zona con circulación viral, hay que estar atentos a la aparición de síntomas en los 7 a 14 días posteriores. Si aparece fiebre, dolor de cabeza o dolores musculares, corresponde la consulta médica y detallar los lugares visitados.
Por último, en las regiones donde el mosquito está presente, es clave eliminar los recipientes que acumulen agua estancada, ya que se convierten en criaderos. El objetivo de estas recomendaciones es reducir el riesgo de infección durante los viajes y favorecer la consulta temprana ante cualquier síntoma compatible con el dengue.