Llevaba 200 kilos de carne en el auto y no pudo explicar de dónde salieron
Un Renault Fluence llamó la atención en un control rural. Adentro había 200 kilos de carne, pero el conductor no pudo justificar lo que llevaba. Un detalle selló su suerte.
Un control de rutina en el Paraje Zaparinqui terminó con un decomiso de 200 kilos de carne bovina que no estaba en condiciones de ser consumida. El conductor no tenía papeles que acreditaran el origen del animal ni la cadena de frío.
El procedimiento lo realizó personal de la División Operaciones Rurales de Juan José Castelli durante la mañana de este viernes, cuando los efectivos inspeccionaron un Renault Fluence en la zona del paraje chaqueño.
Qué encontraron adentro del auto
Al abrir el rodado, los agentes se toparon con unos 200 kilogramos de carne bovina repartidos entre distintos cortes y vísceras. Todo viajaba sin habilitación y sin ningún tipo de refrigeración.
Cuando le preguntaron por la procedencia, el conductor dijo que la carne venía de un bovino faenado en un establecimiento de su propiedad. Pero no pudo mostrar la documentación reglamentaria que probara la propiedad del animal ni su origen legal.
El veredicto del veterinario
Ante las irregularidades, se convocó a un médico veterinario. Tras revisar los restos, el profesional determinó que el producto no era apto para el consumo humano por las malas condiciones de higiene y transporte.
Con ese diagnóstico, la mercadería quedó fuera de circulación.
Sanciones y secuestro
El Juzgado de Faltas interviniente notificó al hombre por infracción a la Ley Provincial N.º 850-J (Código de Faltas). Además, se dispuso el secuestro preventivo del vehículo y de la carga.
La investigación no termina ahí: se pidieron nuevas medidas judiciales para establecer con certeza de dónde salió el animal y descartar posibles casos de abigeato en la zona.
El destino de la carne
Como la carne no sirve para alimentar personas, la ley prevé otro uso. Todo el decomiso será entregado al Complejo Ecológico Municipal (Zoológico) de Presidencia Roque Sáenz Peña, donde se destinará a la alimentación de los animales alojados allí.