Llevan siete días sin cobrar en Posadas y la paciencia de los choferes se agotó: evalúan cortar la ruta
¿Qué tiene que pasar para que los choferes de Crucero del Norte dejen de esperar frente a la empresa y se lancen a cortar las rutas de Misiones?
Choferes y personal de la empresa de transporte Crucero del Norte cumplen este lunes su séptimo día de protesta frente a las instalaciones de la firma en Posadas. Reclaman el pago íntegro de sus salarios y denuncian que nadie de la conducción empresaria se presentó a dar respuestas. La tensión crece y la asamblea evalúa abandonar la medida pacífica para cortar las rutas misioneras.
La incertidumbre golpea de lleno a las familias de los trabajadores, apostados en el ingreso de la compañía a la espera de una solución. Héctor Da Silva, uno de los empleados afectados, describió el crítico panorama: "Este es el séptimo día que estamos acá. La verdad ya es horroroso estar así, y nadie apareció, nadie nos dice nada".
Para el personal, el paso de las horas sin novedades desgasta el ánimo colectivo. "Estamos totalmente desilusionados porque no viene nadie a dar la cara, a decirnos algo, a por lo menos darle un aliento porque estamos en una situación bastante complicada y cada vez es como que la paciencia ya se está perdiendo", agregó Da Silva.
La falta de ingresos a esta altura del mes paralizó la economía de los hogares de los transportistas, que expresan su angustia al regresar a sus casas sin respuestas concretas. "Uno va triste a la casa y vuelve triste para acá, ya no sabe qué decir. Es una vergüenza lo que están haciendo con nosotros", lamentó el trabajador.
Da Silva explicó que se sienten rehenes de una disputa interna que les impide continuar con sus vidas normales: "Quisiéramos que esto se revierta, que esto siga o que digan que se terminó, entonces uno busca otra cosa, ve otra cosa para hacer. Estamos atados, no nos dan la libertad ni tampoco nos dan el trabajo".
La advertencia de un corte de ruta y el trasfondo del conflicto
Ante la falta de canales de comunicación oficiales, la asamblea de trabajadores comenzó a evaluar un endurecimiento de las protestas. Los manifestantes analizan abandonar la permanencia pacífica en el predio para visibilizar el reclamo en las rutas misioneras. Da Silva fue categórico sobre el malestar generalizado: "Los chicos quieren quedarse, siguen quedándose, pero ya están como queriendo cortar todo, quieren cortar la ruta. Esto ya se está saliendo de lo pacífico".
En el lugar de la protesta también se hizo presente la representación gremial para acompañar el reclamo de los choferes. Sebastián, delegado de la UTA, confirmó que la plantilla no percibió sus haberes y que aguardan con expectativa una posible reunión de la cúpula empresarial. "En teoría, hoy hay una supuesta reunión de los directivos y bueno, estamos acá a la espera de que vengan y nos digan qué está pasando, qué solución va a haber", detalló el referente sindical.
El delegado remarcó el impacto directo que tiene la retención de los salarios en el día a día de los trabajadores de una actividad que históricamente garantizó buenos ingresos. "A esta altura del mes no cobramos un peso y es desesperante, y la gente está esperanzada que hoy nos den una respuesta", apuntó.
Asimismo, el representante de la UTA se refirió a las versiones que vinculan la falta de pago con un conflicto de índole societario o familiar dentro de la firma, y desmarcó a los empleados de esa disputa: "En nuestro caso se manifestó que no es un problema económico, sino un problema familiar. Con más razón teníamos que estar cobrando. No sé qué está pasando, por eso es que estamos acá más unidos que nunca".
Y cerró con una postura firme respecto a la interna de los propietarios: "Nosotros no vamos a entrar en ese problema que ellos tienen. Nosotros, obviamente, queremos nuestro sueldo. Queremos reclamar por el sueldo que los muchachos han ganado".