Lluvia en Comodoro: el barro ya obligó a cambiar recorridos del colectivo
La lluvia siguió toda la madrugada y el barro ya cambió el mapa de la ciudad: hay recorridos de colectivo que no pasan por donde siempre. Qué dicen desde el Municipio sobre el drenaje y el pedido que hicieron a los vecinos.
La lluvia no le da tregua a Comodoro Rivadavia y el barro ya se convirtió en un problema concreto para quienes tienen que moverse por la ciudad: algunas líneas del transporte público debieron modificar sus recorridos porque las calles no están en condiciones. El Municipio, mientras tanto, sostiene un operativo de limpieza y mantenimiento de los pluviales. Hasta el momento no hay evacuados.
El secretario de Control Urbano y Operativo, Miguel Gómez, contó a Radio Chubut que las primeras complicaciones aparecieron el lunes, cuando una lluvia intensa de entre 30 y 40 minutos arrastró sedimentos en varios puntos de la ciudad. Los sectores más afectados fueron las inmediaciones del colegio Deán Funes, la avenida Fray Luis Beltrán y la intersección de Moreno e Yrigoyen, cerca del puerto.
Cuánta agua cayó y cómo responde el drenaje
Según el funcionario, entre las 22 del martes y las 3 de la madrugada del miércoles se registraron 14 milímetros de lluvia, a los que se suman los 3 milímetros que habían caído el lunes. Gómez indicó que esos valores se mantienen dentro de parámetros controlables para el sistema de drenaje, aunque el municipio sigue atento a la evolución del pronóstico.
El mayor dolor de cabeza está en las calles sin pavimentar, donde el barro complica la circulación y fuerza los desvíos de los colectivos. A eso se suma la presencia de bancos de neblina en los sectores altos, por lo que pidió precaución a quienes transitan por la ciudad y por la Ruta Nacional 3.
El pedido concreto a los vecinos
Gómez apeló a la colaboración de los vecinos: les pidió que no dejen residuos domiciliarios en las veredas ni junto a los cordones, porque el agua puede arrastrarlos y obstruir las bocas de tormenta. También recomendó circular a baja velocidad en las calles anegadas para evitar que el agua termine afectando otras viviendas.
