Lluvia, humedad y tormentas: el fin de semana que se viene en Tucumán
Humedad, cielo cubierto y un termómetro que no se decide: así arranca Tucumán una semana con idas y vueltas. El viernes asoma como la excepción, pero hay un frente que podría cambiarlo todo antes del domingo.
La provincia atraviesa una jornada húmeda y con cielo cubierto, con una temperatura que ronda los 16,5° y podría llegar a los 21°. Las condiciones mayormente grises se sostendrían durante buena parte del miércoles, aunque hacia la tarde y la noche podría registrarse un cese en las precipitaciones.
El panorama empezaría a moverse durante la madrugada y la mañana del jueves, cuando se espera un período de mayor estabilidad. La tregua, sin embargo, sería corta: según el pronóstico difundido, las lluvias volverían durante la tarde y la noche de ese mismo día.
El viernes, el mejor día de la semana
La mejora más notoria se daría el viernes, una jornada para la que no se esperan lluvias y en la que el termómetro podría trepar hasta los 28 o 29 grados. El sábado también se presentaría sin precipitaciones durante gran parte del día, aunque hacia última hora de la noche podría avanzar un frente frío que modificaría otra vez las condiciones.
El cambio de tiempo se sentiría con más fuerza el domingo, con precipitaciones previstas durante buena parte de la jornada y una combinación de lluvias y tormentas. Ese escenario de inestabilidad podría estirarse también hacia el lunes.
Qué se espera para los primeros días de octubre
Para el arranque de octubre, los pronósticos consultados marcan una tendencia hacia jornadas con mucha humedad y períodos de precipitaciones, aunque con interrupciones y momentos de mejoría. Por ahora, las temperaturas no mostrarían valores superiores a los 30 grados de manera sostenida, con mañanas frescas y un importante aporte de humedad.
De acuerdo con el pronóstico difundido por el especialista Jorge Noriega, este patrón de lluvias y tormentas podría mantenerse de manera intermitente hasta mediados de octubre, alrededor del 15. No se trata de precipitaciones continuas todos los días, sino de la posibilidad de nuevos períodos de inestabilidad alternados con jornadas de mayor estabilidad.