Lluvia obliga a postergar la protesta universitaria: el reclamo que no se detiene
La lluvia suspendió la protesta de la FUR, pero el paro sigue. ¿Qué reclaman los universitarios tras 300 días sin financiamiento? Los detalles que no te contaron.
La jornada de visibilización de la Universidad Pública que la Federación Universitaria de Rosario (FUR) tenía prevista para este jueves en la puerta de la Facultad de Humanidades y Artes de la UNR fue suspendida por las condiciones climáticas. La actividad, bautizada 'Al margen de la ley', se reprogramó para la próxima semana.
El paro de 48 horas de docentes y nodocentes sigue en pie, mientras el conflicto universitario acumula más de 300 días sin que se aplique la Ley de Financiamiento Universitario.
Una postergación que no frena el reclamo
La suspensión de la jornada estudiantil no detiene el paro que este jueves y viernes llevan adelante docentes y nodocentes de la UNR. Exigen la aplicación de la Ley 27.795 y una recomposición salarial que, según denuncian, sigue sin llegar.
La actividad reprogramada incluirá paneles con representantes de la FUR, la Federación Universitaria Argentina (FUA), COAD y APUR. También habrá un diálogo público sobre educación, ciencia y desarrollo, y una mesa con presidentes de centros de estudiantes de Rosario para debatir el acceso de los jóvenes al trabajo, la educación y la salud mental.
La mirada de la dirigencia estudiantil
Para la FUR, el reclamo va más allá de la cuestión salarial docente. La presidenta de la federación, Lingenfelder, cuestionó el argumento oficial de que la ley 27.795 no tiene fuente de financiamiento y sería imposible de aplicar. Según su lectura, la recomposición salarial lograda hasta ahora no recuperó los niveles previos.
Además, advirtió sobre la situación de las becas Progresar, que permanecen congeladas desde 2024. “Son 35 mil pesos las que espera el gobierno que cubra todos los gastos y necesidades de un estudiante de hoy en día por un mes”, sostuvo.
Estudiar y trabajar, una realidad cada vez más común
La dirigente también puso el foco en un cambio de perfil del estudiante universitario. Más del 74% trabaja o busca trabajo, una situación que obliga a repensar las formas de cursado. “Es una problemática de que no existe tal estudiante pleno”, resumió.
La falta de recursos impide abrir nuevas comisiones y horarios, lo que complica a quienes trabajan. Que una materia se dicte solo por la mañana o por la tarde puede ser un obstáculo para avanzar en la carrera.
El esfuerzo para sostener las clases
A pesar de las medidas de fuerza, Lingenfelder destacó el esfuerzo de docentes y estudiantes para mantener la actividad académica. “Desde la federación como desde la universidad se hace todo lo posible para poder mantener el ritmo y la constancia, desde las tutorías hasta las clases de apoyo”, explicó. También mencionó las clases de consulta y las modalidades virtuales como herramientas para que nadie quede afuera.
“No bajamos los brazos”
La jornada de este jueves se suma a una serie de protestas que vienen realizando las universidades durante el año. La dirigente reconoció que las interrupciones generan preocupación en algunas familias, pero insistió en que el reclamo por el financiamiento debe sostenerse.
“Si nosotros en este preciso momento, con este contexto, de que nunca se desfinanció tanto la universidad, no hacemos algo al respecto para que el gobierno cumpla una ley, ponga más allá de un presupuesto”, planteó.
La magnitud de las marchas mostró que el reclamo no quedó restringido a docentes, nodocentes y estudiantes. Para la FUR, la discusión involucra la autonomía universitaria, el acceso a la educación y la posibilidad de que los jóvenes completen sus carreras.
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