Lluvias dejan sin clases a decenas de escuelas: cómo se mantiene la educación en medio de la emergencia
Mientras decenas de escuelas permanecen cerradas por daños en los caminos, ¿cómo logra el sistema educativo mantener a los alumnos aprendiendo? Los detalles de un operativo que combina virtualidad, refugio y esfuerzo coordinado.
Un temporal reciente ha obligado al cierre de más de 50 instituciones educativas, pero el sistema ya logró que 42 retomen la presencialidad mientras se trabaja para normalizar la situación. El Ministerio de Educación provincial, a cargo de Susana Montaldo, informó sobre el avance en la recuperación del dictado de clases tras las intensas precipitaciones que afectaron el acceso a numerosos establecimientos.
De un total de aproximadamente 1.750 escuelas en el sistema educativo provincial, 54 permanecen cerradas debido a la inaccesibilidad provocada por caminos dañados. Esto representa cerca del 6% de las instituciones que aún no pudieron reabrir sus puertas, un porcentaje que se espera disminuya progresivamente a medida que mejoren las condiciones.
Mientras tanto, se garantiza la continuidad pedagógica a través de trabajos virtuales que los docentes brindan a los alumnos, asegurando que el aprendizaje no se interrumpa pese a las dificultades logísticas.
¿Qué papel juegan las escuelas en la emergencia?
Dentro de las instituciones afectadas, dos establecimientos funcionan actualmente como centros de evacuados. Uno se encuentra en la localidad de Las Salinas, en Burruyacú, donde se alojan cuatro familias, y otro en El Timbó, que alberga a 12 familias.
Estos espacios no solo sirven como refugio temporal, sino que también demuestran la integración de la comunidad educativa en la respuesta a la crisis, priorizando la seguridad y el acompañamiento a quienes han sido impactados por el temporal.
Desde el Ministerio destacaron que se continúa trabajando de manera articulada para restablecer la presencialidad en la totalidad de las escuelas. El enfoque está puesto en la seguridad de la comunidad educativa y el apoyo a las familias afectadas, coordinando esfuerzos para superar los obstáculos generados por las lluvias.
El proceso de normalización avanza con 42 escuelas que ya retomaron las clases presenciales, mostrando una recuperación gradual. Las autoridades educativas monitorean de cerca la situación, ajustando las estrategias según la evolución de las condiciones de acceso y las necesidades locales.