Lluvias disparan los precios: la papa y la cebolla sufren aumentos de hasta el 80% en Corrientes
Las lluvias ya golpean el bolsillo: la papa y la cebolla suben hasta un 80% en el mercado central. ¿Cuánto cuesta ahora el kilo? ¿Y qué pasará con la carne?
Las intensas lluvias que azotan varias regiones del país ya se sienten en el bolsillo de los correntinos: la papa y la cebolla lideran un incremento de precios que en algunos casos alcanza el 80% en el mercado central. Mientras tanto, los carniceros anticipan que la carne también podría sufrir retoques en las pizarras.
¿Cuánto cuesta ahora la papa y la cebolla?
Tomás Vega, vendedor del puesto 75 de “El Piso”, explicó a este medio que las subas responden al aumento en los costos y a las dificultades para el abastecimiento. “Esta semana sigue aumentando la papa y la cebolla. La bolsa está entre 25.000, 26.000 y 28.000 pesos, dependiendo del lugar donde se compre”, detalló.
El comerciante comparó los valores actuales con los de semanas atrás: la papa se conseguía entre 15.000 y 16.000 pesos por bolsa, mientras que la cebolla rondaba los 10.000. “Es mucho el aumento”, afirmó.
El golpe al consumidor es directo: el kilo de papa ya se consigue a 2.500 pesos, cuando antes estaba a 800 pesos, o dos kilos por 1.500. Vega atribuyó la situación a las lluvias: “Dicen que los camiones no pueden salir de la quinta porque llueve mucho”.
¿Qué productos bajaron?
No todo es suba. El tomate y la zanahoria mostraron una baja en sus valores. “El que bajó un poco es el tomate y la zanahoria, entró bastante y entonces baja”, señaló Vega. El tomate de buena calidad pasó de costar cerca de 3.000 pesos a alrededor de 1.500 el kilo.
En cuanto a los cítricos, siguen siendo los más buscados durante el invierno: las mandarinas se consiguen a 2.000 pesos la docena y las naranjas grandes entre 3.000 y 4.000 pesos.
La carne también podría aumentar
Hugo Lucena, carnicero del Mercado de Productos Frescos dependiente de la Municipalidad de Corrientes, señaló que las ventas del sector mejoraron en julio gracias a la estabilidad de precios durante dos meses y medio. Sin embargo, advirtió que agosto arrancó con una caída en la actividad comercial.
El comerciante explicó que las lluvias y la temporada invernal influyeron en el menor movimiento de clientes. Además, recordó que en esta época del año suele registrarse una menor oferta de hacienda, lo que podría derivar en nuevos incrementos en los precios de la carne.
“La gente busca opciones y se nota en el repunte de venta de carne de cerdo o de pollo”, expresó Lucena, en referencia al poder adquisitivo de las familias y la situación económica que se vive desde hace meses.
Si bien las subas todavía no se reflejan en las góndolas, el carnicero consideró que podrían comenzar a trasladarse al consumidor en el corto plazo. Mientras tanto, espera que la estabilidad se mantenga el mayor tiempo posible.