Lluvias expusieron algo milenario en Trancas: urnas intactas y un hallazgo que paralizó a los arqueólogos
Los trabajos en la ruta sacaron a la luz urnas funerarias que llevaban más de mil años bajo tierra. Ahora los arqueólogos corren contra el tiempo para rescatar cada pieza, y lo que encontraron adentro de las vasijas tiene a todos en vilo.
Las intensas lluvias que azotaron la provincia dejaron al descubierto un secreto guardado por más de mil años en Los Bordos de Aragón, en Chuscha, departamento Trancas. Allí, la Dirección de Patrimonio del Ente Cultural de Tucumán lleva adelante un rescate arqueológico de urgencia tras la aparición de vestigios durante los trabajos de acondicionamiento de la ruta.
El hallazgo, que aún está en pleno desarrollo, incluye urnas funerarias con un ajuar compuesto por pequeñas vasijas y restos óseos humanos. Según las primeras evaluaciones, se trataría de un contexto funerario atribuible a la cultura Candelaria, con una antigüedad superior a los mil años. La identificación es preliminar y los análisis posteriores permitirán precisar características, cronología y contexto.
El aviso de una vecina y la puesta en marcha del protocolo
Todo comenzó con una denuncia telefónica. Encarnación Ruiz, una vecina de la zona, se comunicó con el director de Patrimonio Cultural, Lic. Carlos Piñero, para alertar sobre la aparición de los vestigios. De inmediato, el equipo de arqueología de la Dirección, integrado por Mariano Corbalán y Eugenia Di Lullo, activó el protocolo correspondiente para intervenir en el lugar, resguardar los materiales y avanzar en su rescate, traslado y análisis.
La presidenta del Ente Cultural de Tucumán, Prof. Sandra Maldonado, autorizó además la contratación de profesionales en arqueología para las tareas especializadas que requiere la intervención.
Quiénes investigan el hallazgo
La investigación está a cargo de las arqueólogas Tamara Tadei y María José Barazuti, integrantes del Instituto de Arqueología y Museo de la Facultad de Ciencias Naturales e Instituto Miguel Lillo de la Universidad Nacional de Tucumán (UNT).
Desde la Dirección de Patrimonio Cultural destacaron el trabajo articulado con la Comunidad Indígena Chuschagasta, representada por la cacique Azucena Cata, junto con la colaboración de la policía local, la comuna y los vecinos de Chuscha durante las tareas de protección y recuperación del patrimonio.
Un llamado a estar atentos
La intervención pone de relieve la importancia de la participación comunitaria ante la aparición de vestigios arqueológicos. El trabajo conjunto entre organismos públicos, especialistas, instituciones y actores locales resulta clave para garantizar el adecuado rescate, preservación, investigación y puesta en valor de estos materiales como parte del patrimonio cultural de Tucumán.