Lo acusaron de abusar de su hijastra durante años: qué pasó en el juicio de Jardín América
Estaba detenido desde marzo de 2024, la fiscalía pedía 13 años de prisión y todo parecía cerrado. Pero una declaración en la última jornada del debate cambió el final de la historia. ¿Qué dijo la joven ante los jueces de Jardín América?
El Tribunal Penal 2 de la Primera Circunscripción Judicial absolvió a un hombre de 60 años que estaba detenido desde marzo de 2024 y llegó al banquillo acusado de abusar de su hijastra en Jardín América. La decisión se conoció este lunes, después de tres jornadas de debate oral, y fue unánime: los jueces aplicaron el beneficio de la duda y ordenaron su libertad inmediata.
La causa parecía encaminada a una condena severa. El fiscal del tribunal, Vladimir Glinka, había pedido trece años de prisión para el acusado por "abuso sexual simple, varios hechos y abuso sexual con acceso al menos un hecho, en concurso real". La elevación a juicio, firmada por el juez de Jardín América Roberto Sena y el fiscal Jorge Francisco Fernández, incluía cargos por abuso sexual simple agravado, abuso sexual gravemente ultrajante agravado, abuso sexual con acceso carnal agravado y corrupción de menores, todos en concurso real. Son delitos que, según el Código Penal, contemplan penas que superan los 20 años.
El giro que cambió la causa
El desenlace se apoyó en un testimonio clave: la joven, hoy de 19 años, declaró el viernes 11 y rectificó la denuncia original que había radicado en la Comisaría de la Mujer de Jardín América, dependiente de la Unidad Regional IX. En esa audiencia sostuvo que no hubo abuso. Su versión fue respaldada por testigos y por los informes de profesionales de la salud mental del Cuerpo Médico Forense del Superior Tribunal de Justicia.
El defensor particular, Matías Ariel Da Luz Núñez, había pedido "la absolución total" y utilizó esos informes como columna vertebral de su alegato. Según planteó, las pericias determinaron que la "presunta víctima mostró rasgos que no la vinculaban con lo investigado" y que no se detectaron secuelas ni estrés postraumático: "la menor continuó con su desarrollo normal, sin daños psicológicos".
"No se acreditaron evidencias de abuso sexual simple y de ningún modo tampoco, abuso con acceso carnal. Los informes forenses admitieron muchísimas dudas", insistió el defensor. Y agregó que la segunda versión de la joven no surgió de la nada: "ella lo sostuvo: 'No ocurrió ningún abuso, no pasó'".
Da Luz Núñez también rechazó la hipótesis de que la rectificación fuera un mecanismo de negación. "Los informes forenses no hallaron rasgos de ansiedad o baja autoestima, no se pudo determinar lo denunciado", afirmó. Y fue más allá: "Imaginemos que la víctima declarara el viernes pasado como en marzo de 2024. Tampoco alcanzaban las pruebas para condenar. Ella declaró dos veces antes de este juicio que los hechos acusados no ocurrieron y la hipótesis incriminatoria tampoco alcanzó al principio de la duda razonable".
Qué dicen el expediente y la acusación
De acuerdo con el expediente, el acusado había llegado a juicio por abusos contra la integridad sexual que se habrían iniciado cuando la menor tenía 7 años y continuado hasta los 16. La denuncia se radicó cuando la joven intentó, a esa edad, cambiar de domicilio e iniciar una relación de convivencia con su pareja.
Los jueces Augusto Gregorio Busse, Martín Alejandro Rau y César Antonio Yaya resolvieron por unanimidad la absolución por el beneficio de la duda, el principio conocido como in dubio pro reo, y dispusieron la libertad inmediata del hombre que llevaba más de un año detenido.