Lo acusaron de narco, pasó 3 meses preso y la sustancia resultó ser otra cosa
Lo acusaron de tener cocaína, pero la pericia reveló la verdad. ¿Qué contenía realmente el polvo blanco?
Un comerciante de Barranqueras estuvo detenido casi tres meses acusado de transportar y almacenar cocaína, pero una pericia científica terminó por revelar que el polvo blanco secuestrado no era droga. La Justicia Federal de Resistencia dispuso su sobreseimiento y el de su esposa, y ordenó su inmediata liberación.
El caso arrancó el 13 de mayo, cuando efectivos de la Policía Federal allanaron una vivienda de Barranqueras tras una denuncia anónima. En el lugar, los investigadores hallaron unos cinco kilogramos de un polvo blanco que, según el test reactivo preliminar, dio positivo para clorhidrato de cocaína.
Ese resultado inicial llevó a la detención del comerciante y a la apertura de una causa penal por presunta infracción a la Ley 23.737 de Estupefacientes. La sospecha apuntaba a una maniobra vinculada al narcotráfico, por lo que la Justicia dictó medidas restrictivas mientras avanzaba la pesquisa.
Sin embargo, con el correr de las semanas, los estudios científicos empezaron a cambiar el panorama. El primer informe, elaborado por el Gabinete Científico de la Policía Federal Argentina el 10 de junio, descartó la presencia de cocaína en las muestras, aunque todavía no se precisaba la composición exacta del material.
¿Qué contenía realmente el polvo secuestrado?
La confirmación definitiva llegó con una segunda pericia de mayor complejidad técnica, realizada por el Gabinete Científico de Jujuy mediante Cromatografía Gaseosa con Espectrometría de Masas. El estudio analizó ocho muestras y concluyó que ninguna contenía componentes psicotrópicos ni estupefacientes incluidos en la ley.
El abogado defensor del comerciante, Miguel Barceló, dio detalles a este medio sobre la verdadera naturaleza del polvo: se trataba de una combinación de almidón de mandioca, tiza molida y sulfato de aluminio, un producto que se usa habitualmente para el mantenimiento de piletas.
Sin pruebas, llegó el sobreseimiento
Durante la investigación, también se analizaron teléfonos celulares, registros bancarios y otros elementos secuestrados en el allanamiento. Según la resolución judicial, nada de eso permitió vincular al comerciante ni a su esposa con la venta o distribución de drogas.
Al contrario, se determinó que ambos desarrollaban actividades comerciales legítimas en una carnicería y almacén barrial, sin indicios de una maniobra ilícita. Ante la ausencia de pruebas, la Fiscalía y la defensa pidieron el cierre definitivo del expediente.
Finalmente, la jueza federal de Garantías 1 de Resistencia, Zunilda Niremperger, dictó el sobreseimiento total y definitivo de los dos imputados, dejó sin efecto las medidas restrictivas y ordenó la inmediata libertad del comerciante, que estaba detenido desde mediados de mayo.
Además, dispuso la devolución de los dispositivos electrónicos secuestrados y la destrucción del material incautado, tras confirmarse que no era cocaína ni ningún otro estupefaciente.