Lo agarraron almorzando en un restaurante de lujo mientras 120 familias que echó no tienen qué comer
¿Qué hacía el exrector de la UNaF en un restaurante de lujo mientras las familias que despidió no tienen para comer? Los detalles de una provocación que enciende las redes.
Augusto Parmetler fue captado en un exclusivo restaurante de la Costanera de Formosa, disfrutando de un almuerzo de alto costo, mientras las 120 familias que dejó en la calle tras su gestión en la UNaF apenas pueden sobrevivir. El exrector, que despidió a decenas de trabajadores sin indemnización, se mostró solo y sin inmutarse por la indignación social que generó su presencia en ese lugar.
¿Quién es Augusto Parmetler?
Parmetler fue rector de la Universidad Nacional de Formosa (UNaF) durante un período marcado por despidos masivos. Su gestión dejó a más de 120 familias de monotributistas, docentes y nodocentes en la calle, sin explicaciones ni compensaciones. Los trabajadores, que dedicaron años a la institución, fueron descartados de un plumazo, en lo que muchos consideran un ajuste implacable y autoritario.
El almuerzo que desató la bronca
El pasado domingo, un día soleado, Parmetler fue visto en un restaurante de la zona más selecta de la Costanera. Completamente solo, saboreaba platos de alto costo mientras las redes sociales se incendiaban con testimonios de indignación. “Su presencia en ese lugar es un insulto directo a quienes todavía no pueden poner un plato de comida en su mesa”, expresó un testigo.
La escena, lejos de ser casual, fue interpretada como una provocación calculada. La desconexión de Parmetler con la realidad de las familias afectadas quedó al desnudo, mientras él disfrutaba de un banquete frente al río.
El costo humano de su gestión
La administración de Parmetler no solo dejó una estela de despidos, sino también un vaciamiento institucional. Los trabajadores fueron despedidos sin indemnizaciones justas, sin explicaciones técnicas y sin un horizonte laboral viable. La crueldad institucional, según denuncian, fue el método para consolidar un poder autocrático, alejado de cualquier control democrático.
“Se robaron el futuro de la universidad y ahora pasean su opulencia frente a nuestras caras”, resume el sentimiento generalizado de la comunidad formoseña.
La soledad del poder
El hecho de que Parmetler estuviera solo en la mesa no es un detalle menor. Su aislamiento simboliza el cerco social que la comunidad le impone a quienes traicionaron la confianza pública. Aunque circulan rumores sobre su situación patrimonial, alimentados por el silencio cómplice de sectores del poder judicial, la condena social ya fue dictada en la calle.
Los claustros universitarios y cada rincón de la provincia no olvidan los rostros de quienes firmaron las cesantías masivas ni la prepotencia con la que manejaron los recursos que debían garantizar educación y futuro.
