Lo agredieron en el cumpleaños de 15 de su hija y le amputaron una mano: condenaron al atacante
Cinco años de prisión para el agresor. Una de las víctimas perdió un brazo y la jueza habló de una conducta “en extremo violenta y sin sentido”.
La jueza de audiencia de juicio de General Pico, María José Gianinetto, condenó a Carlos Daniel Jaimes, de 41 años, a la pena de cinco años de prisión por considerarlo autor material y penalmente responsable de los delitos de homicidio simple en grado de tentativa y lesiones leves. Una de las víctimas perdió una mano y parte del antebrazo como consecuencia del ataque.
Los hechos ocurrieron el 5 de enero de 2025, cuando en una vivienda de la ciudad se celebraba el cumpleaños número 15 de la hija del dueño de casa. Según se probó en el debate, tres jóvenes pasaron por el lugar y uno de ellos generó molestias. El propietario les pidió que se fueran y los corrió, pero uno de ellos, en tono amenazante, advirtió que volvería con su padre.
Minutos después, el joven regresó junto a su padre, Carlos Daniel Jaimes, a bordo de una moto de 150 cc. El hombre bajó y atacó con un arma blanca al dueño de la vivienda, a quien le provocó un corte en el brazo. Cuando el hermano de la víctima intentó defenderlo, recibió una puñalada en la axila. Tras el ataque, Jaimes se retiró del lugar.
Al llegar, la policía encontró a los dos heridos. El más grave era el hermano del dueño de casa, que estaba en el suelo con una herida cortopunzante en la axila derecha y un sangrado abundante. El otro presentaba una herida cortante en el brazo izquierdo. Ambos fueron trasladados por el Servicio de Emergencias Médicas. Como consecuencia de las lesiones, una de las víctimas sufrió la amputación de la mano y el antebrazo derecho.
El juicio y la sentencia
El juicio se realizó el 26 de agosto con la actuación unipersonal de Gianinetto. Participaron el fiscal Juan Ignacio Pellegrino, el defensor oficial Héctor Freigedo y el querellante particular Jerónimo Altamirano. En el cierre del debate, el fiscal solicitó cinco años de prisión, pedido al que adhirieron la querella y la defensa.
En la sentencia, la jueza sostuvo: “Puedo afirmar con grado de certeza que el hecho por el que fuera acusado Carlos Daniel Jaimes ha sido plenamente acreditado y efectivamente ocurrió”. Además, remarcó que la pena pedida se alejó un año del mínimo legal para el concurso de delitos y que no hubo oposición de la defensa.
Como único atenuante, la magistrada consideró que el imputado no registra antecedentes condenatorios, aunque señaló que el resto de las circunstancias resultan agravantes.
Gianinetto describió la conducta de Jaimes como “en extremo violenta y sin sentido”: “Los testigos expresaron que se bajó de la motocicleta en forma directa a agredir, ni siquiera a medir palabras”. También destacó que la víctima dueña de la casa no pudo explicar lo ocurrido con su hijo antes del ataque.
Al referirse al daño causado, la jueza afirmó: “Estamos ante una persona que no sólo deberá enfrentar el resto de su vida con la ausencia del miembro superior que le fuera amputado, sino que ello lo afectó en todos los aspectos: laboral, familiar, personal, económico”. Y concluyó: “Jaimes es una persona adulta que conocía las consecuencias que podían aparejar sus acciones, aun así las realizó”.