Lo citó con una excusa, caminaron hasta un cañadón y ya nada fue igual
Parecía una salida más entre amigos: lo invitó a encontrarse con dos mujeres y caminaron hacia la zona del basural. Lo que la fiscalía describe después, en un cañadón debajo de una loma, cambia todo. El juez no aceptó la alevosía y la pena que se le atribuye ya no es la misma.
Un hombre está acusado de matar a su amigo Nicolás Agustín Sáez a golpes con una piedra en la meseta de Centenario. La fiscalía pidió seis meses de prisión preventiva, pero el juez Raúl Aufranc resolvió darle dos.
La fiscal del caso Lorena Juárez y el asistente letrado Maximiliano Jávega formularon cargos contra C.A.C. por el homicidio de Nicolás Agustín Sáez, ocurrido en un sector cercano al Parque Industrial de Centenario, en la zona de la meseta. El imputado conocía a la víctima y quedó detenido con prisión preventiva por dos meses.
La cita que terminó en tragedia
Según la teoría del caso que la fiscalía presentó en la audiencia, el 5 de septiembre de 2026, alrededor de las 16:20, el imputado contactó a Sáez y, aprovechando la relación de amistad que mantenían, lo invitó a encontrarse con dos mujeres. Con ese pretexto lo trasladó hasta un sector cercano a la calle Pucará al 730, conocido como el basural, donde ambos quedaron en un lugar apartado y de difícil acceso.
De acuerdo con la acusación, una vez en el lugar, C.A.C. llevó a la víctima hasta un cañadón ubicado debajo de una loma y, aprovechando el aislamiento y la confianza de Sáez, lo atacó con una piedra de gran tamaño. Lo golpeó al menos 12 veces. La fiscal explicó que Sáez sufrió un traumatismo craneoencefálico que le causó la muerte.
El imputado permaneció en el lugar hasta constatar que la víctima había dejado de respirar y se retiró alrededor de las 18:20.
El regreso para borrar rastros
La acusación sostiene además que entre el 6 y el 11 de septiembre el imputado volvió al lugar para ocultar el cuerpo y eliminar rastros. En esas circunstancias, colocó un colchón sobre el cuerpo, le prendió fuego y posteriormente puso dos neumáticos encima.
Juárez y Jávega le atribuyeron a C.A.C. el delito de homicidio agravado por alevosía, en carácter de autor. Para requerir la prisión preventiva, los representantes del Ministerio Público Fiscal argumentaron que existe riesgo de fuga por no sometimiento al proceso y peligro de entorpecimiento de la investigación.
El juez de garantías Raúl Aufranc, que estuvo a cargo de la audiencia, dio por formulados los cargos, pero no tuvo en cuenta la alevosía, por lo que la acusación quedó como homicidio simple. En relación con la medida de coerción, el magistrado dispuso la prisión preventiva de C.A.C., pero por un plazo menor al solicitado por la fiscalía: dos meses.