Lo citó para hablar, lo envolvió en nylon y lo apuñaló: la Justicia encontró un atenuante clave
Lo llamó para conversar, pero todo terminó en una puñalada mortal. ¿Qué dijeron los testigos que llevó a la Justicia a cambiar la acusación?
Una discusión que terminó en tragedia. Mariano Iuliano fue declarado responsable de homicidio en exceso de legítima defensa por la muerte de Néstor Alejandro Ibarra, ocurrida en agosto de 2025 en el barrio Sapere de Neuquén capital. La decisión se conoció tras tres jornadas de juicio, donde los testimonios contradictorios jugaron un papel fundamental.
Qué pasó esa madrugada
El hecho ocurrió el 21 de agosto de 2025, entre las 4:45 y las 5:10, cerca de la costa del río Neuquén. Ibarra estaba con su expareja, una amiga y otro hombre; los cuatro salieron de una vivienda para comprar algo. Fue entonces cuando Iuliano, desde su casa, comenzó a llamarlo para que se acercara a hablar.
La víctima accedió y caminó hasta el domicilio del acusado. Según la acusación, Iuliano lo sorprendió y le envolvió la cabeza y parte del torso con un nylon negro, inmovilizándolo para que no pudiera defenderse ni escapar. Luego tomó un arma blanca de grandes dimensiones y le asestó una única puñalada.
La herida mortal
La autopsia reveló que la puñalada atravesó ambos pulmones y el corazón, provocando un shock hipovolémico por pérdida masiva de sangre. A pesar de que fue un solo golpe, la profundidad y la zona afectada lo volvieron letal.
Tras el ataque, el acusado huyó del lugar, dejando a los acompañantes de Ibarra frente a una escena de extrema gravedad.
Las contradicciones que cambiaron el rumbo
Durante el juicio, los testimonios de los testigos presenciales presentaron inconsistencias. Los jueces consideraron que esas contradicciones generaban una duda razonable sobre la intención del acusado, lo que impidió condenarlo por homicidio simple.
Ante la duda, el tribunal aplicó el principio que favorece al imputado y avaló la teoría de la defensa: un exceso en la legítima defensa.
El tribunal, integrado por el juez Juan Manuel Kees y las juezas Natalia Pelosso y Florencia Martini, resolvió declarar a Iuliano responsable de ese delito, tras analizar las pericias y la documentación presentada durante el proceso.