Lo enviaron a un país de África que nunca eligió: "No sé qué nos puede pasar"
Tenía protección judicial para no ser devuelto a Nicaragua y un permiso de trabajo vigente. Igual lo subieron a un avión rumbo a un destino que jamás eligió. Lo que dice desde África, y la respuesta de Washington.
Kenis López tiene 45 años, es nicaragüense y desde el 30 de agosto vive en Bangui, la capital de República Centroafricana. Hasta enero de este año trabajaba en la construcción y residía en Minnesota, Estados Unidos. Fue el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) el que lo deportó a ese país africano, después de siete meses bajo custodia federal.
Lo que complica su situación es que López no fue enviado a Nicaragua, su país de origen. Tenía una protección judicial que impedía su devolución allí. Aun así, las autoridades optaron por trasladarlo a un tercer país.
Qué dice desde Bangui
En diálogo con BBC Mundo, López describió su presente con crudeza: “Es cruel, es frustrante, porque aquí venimos a la deriva. No sé qué nos puede pasar”.
Junto a su compatriota Luis Carlos Mendoza, asegura que ambos permanecen vigilados día y noche y que no han salido del alojamiento desde que llegaron.
La detención y los papeles que mostró
Según el medio británico, López vivía en Minnesota desde 2022 y se ganaba la vida en la construcción. Los agentes migratorios lo detuvieron frente a su casa en enero de 2026.
El propio López contó que durante el arresto exhibió su permiso de trabajo y los documentos que respaldaban su protección. BBC Mundo revisó una resolución judicial del 13 de agosto de 2024 que le concedía amparo frente a una eventual devolución a Nicaragua.
El pedido a Estados Unidos y la respuesta oficial
López reclama que las autoridades revisen su expediente y le permitan volver a Estados Unidos, donde viven sus dos hijos.
Consultado por BBC Mundo, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés) afirmó que “los migrantes fueron enviados a un tercer país seguro” conforme a la ley.
La Organización Internacional para las Migraciones, en tanto, confirmó al medio que brinda asistencia en República Centroafricana, aunque aclaró que no interviene en las decisiones de admisión o expulsión.
Qué implica la protección que tenía
La protección frente a la devolución a un país no equivale a residencia permanente ni a ciudadanía. De acuerdo con BBC Mundo, el amparo bajo la Convención contra la Tortura impide enviar al beneficiario a un territorio donde probablemente sufriría tortura.
El caso de López deja a la vista que contar con esa protección frente al retorno al país de origen no impidió su traslado a un tercer país. Por ahora, no se inició un procedimiento ni existe un plazo para resolver su reclamo.