Lo esperaban en la calle, salió corriendo y no llegó lejos: pesa sobre él una condena que no vence hasta 2034
¿Qué hace un condenado a 18 años de prisión que no vence hasta 2034 caminando por las calles de Chimbas? La respuesta está en la nota: la Justicia lo esperaba y él intentó escaparse.
La noche del miércoles en Chimbas terminó con un detenido que tenía cuentas pendientes con la Justicia. Pablo Andrés Tello, de 32 años, fue apresado tras intentar escapar cuando los policías lo reconocieron en la vía pública. Sobre él pesaba un pedido de captura y una condena unificada de 18 años de prisión que recién expira en julio de 2034.
El operativo se desplegó alrededor de las 22, cuando efectivos de calle y de la Subcomisaría Cipolletti —entre ellos los agentes Franco González y Franco Carrizo— realizaban tareas operativas e investigativas. Según el informe policial, los uniformados identificaron a Tello e intentaron entrevistarlo, pero el hombre salió corriendo. Fue alcanzado a los pocos metros.
Al verificar sus datos, los efectivos constataron que existía una orden de captura porque no regresó al Penal de Chimbas tras recibir el beneficio de salidas transitorias. A eso se suma que está bajo investigación por nuevos hechos delictivos.
Trasladado a la dependencia policial, se dio intervención al secretario de turno del Juzgado de Ejecución Penal, Jesús Tiván, quien impartió las directivas del caso. De acuerdo con el acta, una vez completadas las actuaciones, Tello debía ser alojado en el Servicio Penitenciario Provincial.
Una condena que se estira hasta 2034
El prontuario de Tello acumula fallos y resoluciones de la última década. En mayo de 2016 recibió una condena de cinco años y seis meses de prisión, que luego se unificó con otra pena hasta totalizar 17 años y seis meses de prisión efectiva.
En febrero de 2018 accedió a la libertad condicional, pero dos meses después sumó una nueva condena de 12 años de prisión, también unificada con la anterior.
La cronología judicial incluye una declaración de rebeldía y orden de captura en diciembre de 2023, una prisión preventiva en mayo de 2024 y una condena de un año y seis meses de prisión efectiva en julio de ese año.
En abril de 2025 se le revocó el beneficio de salidas transitorias y se lo declaró rebelde otra vez. En agosto de 2025 fue condenado a seis meses de prisión efectiva y, con una nueva unificación de penas, quedó fijada una condena única de 18 años. Según la documentación aportada, el vencimiento de esa pena está previsto para el 27 de julio de 2034.
Bajo sospecha por una moto y cinco arrebatos
Más allá de su situación judicial, Tello es investigado por su presunta vinculación con una serie de hechos recientes en San Juan. De acuerdo con la información reunida por los investigadores, habría participado en la sustracción de una motocicleta Honda Twister de 250 centímetros cúbicos, de color negro.
Luego, presuntamente junto a otro hombre de apellido Moreno, habría intervenido en al menos cinco robos bajo la modalidad de arrebato, en los que se habría utilizado un arma de fuego para intimidar a las víctimas.
En ese contexto, el martes 13 de octubre, efectivos policiales detuvieron a su presunto cómplice, Moreno, en inmediaciones de las calles Díaz y Centenario, en Chimbas, durante un procedimiento que dio lugar a la intervención del sistema especial de Flagrancia.
La posible participación de Tello en esos episodios sigue bajo investigación y deberá ser determinada por la Justicia. Por ahora, su detención del miércoles responde a la medida judicial vinculada al Juzgado de Ejecución Penal.