Lo esperaron 13 años: el barra acusado de matar a un joven en Guaymallén llega al banquillo
La familia de Lucas Fabián Bruno esperó 13 años para ver sentado en el banquillo al barra acusado de matarlo. Este lunes, un Jurado Popular empieza a decidir si fue él. ¿Qué pasó esa noche en el barrio Santa Ana?
Este lunes arranca el juicio por el homicidio de Lucas Fabián Bruno, el joven de 19 años que murió de un balazo en la cabeza en octubre de 2013 en Guaymallén. El acusado es Leandro Emanuel Contreras Sottile, un barra de Independiente Rivadavia apodado "Chupete", que estuvo prófugo durante años y ahora deberá sentarse frente a un Jurado Popular.
El debate se desarrollará bajo la dirección del juez técnico Alejandro Miguel. La acusación estará en manos de los fiscales Fernando Guzzo y Oscar Malla, mientras que Jimena Villanueva actuará como querellante en representación de la familia de Bruno. La defensa de Contreras Sottile será ejercida por Pablo Cazabón.
Qué pasó la noche del crimen
Según la teoría que llevará al juicio el Ministerio Público Fiscal, el 28 de octubre de 2013 Contreras Sottile se bajó de un auto en Guaymallén y disparó siete veces contra un grupo de personas que estaba sentada en el cordón de la vereda.
Uno de esos disparos impactó en Lucas Fabián Bruno, de 19 años, conocido por sus allegados como "Papo". El joven murió a causa de una herida de bala en la cabeza.
De acuerdo con la información del caso, el ataque ocurrió en una esquina del barrio Santa Ana y habría sido ejecutado desde un Fiat 147. La investigación sostiene que por detrás del hecho había problemas entre bandas.
Un barra con pasado en la hinchada
Contreras Sottile integraba la barrabrava de Independiente Rivadavia. Tras el crimen de Bruno permaneció prófugo durante años, hasta que finalmente quedó detenido y a disposición de la Justicia.
El jurado popular que comienza a actuar esta semana tendrá la tarea de determinar si el acusado es penalmente responsable del homicidio agravado por el uso de arma de fuego. La familia de la víctima espera que el proceso, demorado más de una década, ponga las cosas en claro.