Lo esperaron diez años: el taxista al que mataron por negarse a entregar sus cosas
Diez años esperó la familia de Eduardo Piris para ver sentado en el banquillo al acusado de matarlo por negarse a entregar sus pertenencias. La fiscalía pidió 32 años, pero el debate recién empieza.
Jonatan Vallejos se sienta desde este martes en el banquillo por el homicidio de Eduardo Daniel Piris, el taxista asesinado de un balazo en la cabeza el 26 de enero de 2016. El tribunal integrado por Rafael Coria, Valeria Pedrana y Silvana Lamas González escucha el debate oral. Los fiscales Rodrigo Urruticoechea y Marina Vigo, de la Unidad Fiscal Especial en Violencias Altamente Lesivas, reclamaron una pena de 32 años de prisión.
La imputación es pesada: homicidio en ocasión de robo, agravado por el uso de arma de fuego de guerra y por la intervención de un menor de edad, en concurso real con portación de arma de fuego de guerra. La calificación lo ubica como coautor del hecho.
La noche del 26 de enero de 2016
Según la reconstrucción que expusieron los fiscales, cerca de las 22:47 de aquel día Vallejos circulaba junto a un adolescente por Lavalle al 2200. Allí subieron al taxi de Piris, que estaba sobre Gutenberg al 2000. Ya dentro del vehículo, ambos descendieron armados.
La secuencia que describió la fiscalía: el imputado se colocó junto a la ventanilla del conductor y el menor sobre la ventanilla opuesta. Le exigieron a Piris que entregara sus pertenencias. El taxista se negó. Entonces Vallejos efectuó un disparo que impactó en la cabeza de la víctima y lo mató en el acto. Los dos huyeron sin llevarse nada.
El menor, condenado en 2017
El adolescente que participó del asalto tenía 16 años al momento del crimen. La Justicia de Menores ya lo condenó en 2017 por homicidio en ocasión de robo. Vallejos, en cambio, estuvo prófugo varios años: las tareas investigativas lo ubicaron recién el 11 de septiembre de 2023, cuando fue aprehendido en la Ciudad de Buenos Aires.
El primer sospechoso y una rueda de reconocimiento que no prosperó
A una semana del homicidio, en enero de 2016, la policía detuvo a un joven de 25 años, Sebastián G., apodado "Titi", como sospechoso de haber participado en el crimen. Fue llevado a audiencia imputativa por el entonces fiscal Ademar Bianchini, ya fallecido.
En febrero de ese año, un testigo directo del hecho participó de una rueda de reconocimiento. El resultado fue negativo para Sebastián G., que no fue señalado como partícipe. La investigación siguió por otros carriles.
En paralelo, la misma semana había sido imputado Leonel F., el chico de 16 años detenido en la causa, por "robo seguido de muerte". El expediente quedó en manos de la jueza de Menores María del Carmen Musa y del fiscal Donato Trotta.
El dato de la estatura que cambió el rumbo
El relato de los testigos llevó a la detención de Leonel F. en Cerrito y Gutenberg. El menor tenía pedido de captura por una tentativa de homicidio de agosto del año anterior y, pese a declararse inocente, quedó alojado en el Irar.
Entre las pruebas había un detalle que no cerraba: un testigo aseguró que el autor del disparo era el "más alto" de los sujetos que increparon al taxista. Leonel F., que hasta ese momento era el único detenido por el hecho, es de baja estatura. Esa contradicción hizo crecer la sospecha sobre "Titi", que al parecer tenía una relación de amistad con el menor.
El paro de taxistas y la reunión en Gobernación
El asesinato de Piris conmocionó al gremio. En 2016 los taxistas lanzaron un paro que involucró tanto a peones como a titulares. Chóferes autoconvocados, además, cortaron los accesos a la Terminal de Ómnibus Mariano Moreno.
El conflicto derivó en una reunión en la sede de Gobernación. El ministro de Seguridad de entonces era el actual gobernador Maximiliano Pullaro. Con el correr de los años y tras la investigación judicial, fue Jonatan V. quien terminó señalado como el autor del disparo y ahora afronta el juicio oral.