Lo esperaron escondido tras una planta y lo golpearon mientras todos filmaban
¿Qué encontró la madre cuando vio los videos que grabaron los propios compañeros de su hijo? La denuncia en Quimilí que conmocionó a la ciudad y el paso que dio la fiscal.
Un adolescente de 14 años habría sido emboscado y golpeado por un compañero a la salida de la clase de Educación Física del Colegio Secundario Escuelas Pías, en el barrio Colón de Quimilí, mientras otros alumnos grababan la agresión con sus celulares. La denuncia la presentó su madre ante la Policía.
Según lo denunciado, el ataque ocurrió en inmediaciones de las calles Pinzón y Taboada. El chico se disponía a retirarse del establecimiento cuando fue interceptado por un compañero que habría comenzado a pegarle. Otros estudiantes registraban todo con sus teléfonos.
La víctima le habría contado después a su madre que no se trató de un hecho aislado. Según su versión, el presunto agresor actuaba junto a un grupo de compañeros: mientras uno lo golpeaba, los demás filmaban para después compartir las imágenes en grupos de redes sociales. El adolescente, conocido catequista de la ciudad, habría sufrido agresiones físicas e intimidaciones reiteradas.
La emboscada detrás de una planta
La madre se enteró de lo sucedido días después y mantuvo una reunión con la vicedirectora de la institución. De acuerdo con lo manifestado en la denuncia, la autoridad educativa le informó que se citaría a los padres del alumno señalado como agresor. Ante la gravedad del caso, la mujer decidió avanzar también por la vía penal para resguardar la integridad física y psicológica de su hijo. Desde entonces, el adolescente dejó de ir al colegio por temor a nuevos ataques.
Luego de radicar la denuncia, la madre publicó un mensaje en su perfil de Facebook en el que contó lo ocurrido y pidió a las familias de Quimilí que reflexionen sobre el acoso y la violencia entre adolescentes.
"Hoy decido hablar como mamá, con dolor, pero con la necesidad de que esto no pase a ningún otro chico. Mi hijo sufrió una agresión a la salida de Educación Física en el predio de los padres escolapios", relató.
Según explicó, un grupo de compañeros habría llamado a su hijo y, cuando este se acercó pensando que querían hablar con él, el presunto agresor habría aparecido detrás de una planta y comenzado a golpearlo, mientras los demás se reían y alentaban la situación.
"No fue una cosa de chicos, fue una emboscada, una agresión planeada y festejada por otros", sostuvo la mujer.
También contó que habló con las autoridades del colegio y dejó constancia por escrito de lo sucedido, y que después formalizó la denuncia policial.
"No publico esto para generar odio. Lo público para pedirles a las familias de Quimilí y de donde sean que hablemos en casa. Hablemos de lo que significa reírse mientras a otros le pegan, de lo que significa llamar a alguien para tenderle una trampa, de lo que duele mirar para otro lado", expresó.
La mujer remarcó que el adolescente habría soportado la situación en silencio debido al miedo y las amenazas, y que pudo conocer la dimensión de lo ocurrido al observar los videos de la agresión.
"El bullying y la violencia no se termina con una charla de 5 minutos, se termina con la educación con límites y con el compromiso de todos, familias y escuela", afirmó.
La investigación
La causa quedó bajo la órbita de la fiscal Dra. Melisa Fadel Pagani, quien dispuso que el menor sea examinado por el médico de Sanidad. También ordenó que se incorporen a la investigación los videos registrados durante el ataque, para analizar las conductas y determinar los pasos procesales correspondientes.
Las autoridades judiciales y educativas deberán avanzar ahora en el esclarecimiento del episodio y en la adopción de las medidas que correspondan, mientras el caso vuelve a poner en el centro de la escena la necesidad de fortalecer la prevención y los protocolos frente al bullying y la violencia escolar.