Lo esperaron solo en su casa de Tunuyán: golpes, una soga y una fuga que nadie vio venir
Tres delincuentes lo sorprendieron solo en su casa de Tunuyán, lo ataron y escaparon con un botín que no llegó lejos. Lo que encontraron los perros policiales a metros de la vivienda cambió la investigación: el dato que la Policía todavía intenta explicar.
Un conocido empresario del Valle de Uco, vinculado al aeródromo de la zona, vivió una tarde de terror en su propia casa de Tunuyán. Al menos tres delincuentes lo sorprendieron cuando estaba solo, lo golpearon y lo ataron para revisar la propiedad sin apuro. El hecho ocurrió el jueves pasado, cerca de las 13, en una vivienda ubicada sobre ruta 92, en la intersección con calle Bombal.
Según reconstruyó la investigación, los sujetos redujeron al empresario a golpes de puño y patadas, y le exigieron que entregara todo lo que tenía. Después de dejarlo atado y encerrado en un galpón, escaparon en un Nissan de color rojo. Se llevaron una escopeta de doble caño y un teléfono iPhone.
El dato que cambió la búsqueda
El hombre logró ser auxiliado recién cuando se dio aviso al 911. Personal policial llegó hasta el domicilio, lo desató y pidió la intervención del Servicio de Emergencias Coordinado (SEC). Los médicos constataron que se encontraba en buen estado y que no presentaba lesiones de gravedad, pese a la golpiza sufrida.
En la escena también trabajó personal de Canes de la Policía de Mendoza, que realizó un rastrillaje en las inmediaciones de la vivienda. Durante el operativo, los perros señalaron un sector cercano donde finalmente fue encontrado el teléfono que había sido sustraído.
Sin detenidos y con la lupa puesta en la fuga
Hasta el momento no hay detenidos por el violento asalto. Los investigadores trabajan para identificar a los autores que ingresaron a la propiedad y escaparon tras cometer el robo, mientras intentan determinar si el vehículo en el que huyeron tiene algún registro que permita llegar a ellos.
La causa quedó en manos de la Justicia, que busca reconstruir el recorrido de los ladrones y establecer si el ataque fue planificado con información previa sobre la rutina de la víctima.