Lo esperó en la vereda, subieron al departamento y horas después el hombre estaba muerto: la fiscalía ya tiene un detenido
Un hombre fue imputado por el homicidio de Alejandro Fabio Vallejos, que murió durante un robo en un departamento del centro de Neuquén. La fiscalía reveló qué le suministró a la víctima antes de golpearla y cómo el acusado terminó detenido a más de mil kilómetros. El dato que complica al sospechoso, adentro.
El Ministerio Público Fiscal imputó a un hombre por el homicidio de Alejandro Fabio Vallejos, ocurrido durante un robo en un departamento del centro de Neuquén. La fiscal del caso, Guadalupe Inaudi, formuló los cargos este miércoles en una audiencia en la Ciudad Judicial.
"Le suministró una alta dosis de diazepam combinada con alcohol y cocaína", planteó la funcionaria, que además pidió que el acusado, identificado como G.N.M., permanezca detenido con prisión preventiva mientras avanza la investigación.
Cómo fue el ataque
Según la información provisoria reunida por el MPF y la Policía provincial, el hecho ocurrió entre la noche del 31 de agosto y la madrugada del 1 de septiembre. Vallejos y G.N.M. se conocían de antes: alrededor de las 21, el acusado llegó al domicilio de la víctima, que lo esperaba en la vereda. Después, los dos entraron al departamento ubicado en Diagonal 25 de Mayo al 300.
Ya adentro, y con la intención de robarle dinero y bienes, el imputado le suministró la droga combinada con alcohol y cocaína. Luego lo golpeó en el rostro y le provocó lesiones en un ojo, una ceja, una mejilla y un maxilar.
La violencia ejercida durante el robo derivó en la muerte de Vallejos. "De forma preliminar, fue por una falla de bomba cardíaca con edema pulmonar secundario, presentando como causa de muerte una congestión cardiopulmonar", precisó Inaudi.
Las transferencias y los objetos robados
Mientras seguía dentro del departamento, el acusado hizo dos transferencias desde la cuenta bancaria de la víctima: $3.700.000 y $152.000. El dinero fue a una billetera virtual a nombre de un familiar suyo con domicilio en Laguna Paiva, Santa Fe, pero que él controlaba.
También se apoderó de efectos personales de Vallejos: un teléfono celular, una cadenita de oro, tres relojes, perfumes, dos pares de zapatillas, la mochila laboral, una billetera con tarjetas bancarias y el DNI, además de la llave magnética de ingreso al edificio.
Cerca de las 00:30 del 1 de septiembre, G.N.M. se retiró del departamento con una mochila en la espalda y otra en una mano, elementos que no llevaba cuando entró.
La fuga a Santa Fe y la detención
Las cámaras de seguridad y los domos de vigilancia permitieron reconstruir que, al salir, el sospechoso se dirigió a una casa en la calle Río Negro. La vivienda se allanó días después y allí se encontró una mochila y una lapicera con la inscripción de la empresa donde trabajaba la víctima.
En ese procedimiento G.N.M. no estaba: ya había viajado desde la terminal de Cipolletti hacia Laguna Paiva. Por eso el MPF pidió colaboración a la Policía de Santa Fe, que constató la presencia del sospechoso en una vivienda de esa localidad. Una comitiva de efectivos neuquinos viajó hasta allí y lo detuvo, para luego trasladarlo a la capital provincial.
La fiscalía le atribuyó en forma provisoria el delito de homicidio en ocasión de robo, en carácter de autor. Como medida cautelar solicitó seis meses de prisión preventiva por riesgo de entorpecimiento de la investigación y de fuga. Los abogados querellantes que representan a la familia de la víctima adhirieron al planteo.
El juez de garantías Raúl Aufranc avaló la formulación de cargos y fijó un plazo de investigación de cuatro meses. La prisión preventiva también fue respaldada por ese período, con los riesgos procesales detallados por la fiscal.