Lo esperó escondido en un descampado con el botín, pero no contó con quién lo seguía
Un sereno, una descripción exacta de la ropa y un descampado donde alguien esperaba agazapado junto a lo que se había llevado: la madrugada en Albardón se resolvió en pocas cuadras.
Un joven de 20 años pasó la madrugada de este sábado en los calabozos de la Comisaría 18ª después de que lo atraparan con las manos en la masa dentro de un complejo habitacional en plena construcción. El sereno del barrio Las Lomitas fue quien dio la alarma y aportó la pista que terminó con el sospechoso esposado.
El episodio se desató alrededor de las 2:00 en ese vecindario de Albardón, en las inmediaciones de las calles La Laja y Amarfil. Hasta allí llegaron efectivos de la Unidad Operativa La Cañada y de la seccional local, que se entrevistaron con el cuidador del predio.
La descripción que orientó el rastrillaje
El trabajador, que custodia el complejo a la espera de que se entregue a sus adjudicatarios, no solo describió con precisión la ropa que llevaba el intruso: también marcó hacia dónde había escapado a pie, cargando lo que se había llevado.
Con esos datos, un motorista de la Policía de San Juan empezó a peinar la zona. Lo encontró oculto en un descampado cercano, siempre según el relato policial, junto al botín.
Fuga, persecución y esposas
Al verse descubierto, el sospechoso salió corriendo y se inició una persecución que se prolongó varias cuadras. La carrera terminó en la zona de calle Amarfil, antes de Tucumán, donde los uniformados lograron interceptarlo y reducirlo.
Por las características del hecho, el Fuero de Flagrancia tomó intervención de inmediato con la carátula de robo. La Justicia puso en marcha el proceso para determinar la responsabilidad del detenido en el episodio.