Lo frenaron por andar a los zigzags en el centro de Las Termas y la moto escondía un secreto de hace 10 años
La moto en la que andaba "Tati" Valor por el centro de Las Termas no tenía luces, ni espejos, ni patente. Cuando los policías verificaron el número de motor, el sistema les devolvió un dato que llevaba una década esperando. ¿Qué encontraron?
Un joven de 20 años, conocido en el ambiente policial como "Tati" Valor, quedó en el centro de la escena cuando la División Prevención UTM lo interceptó mientras hacía maniobras peligrosas sobre una moto. El episodio ocurrió cerca de las 21 de este miércoles en la esquina de Sarmiento y Borges, en pleno casco céntrico de Las Termas.
Los uniformados hacían recorridos de rutina cuando lo vieron circular a toda velocidad. Ante el riesgo que representaba para él y para terceros, arrancaron un seguimiento a distancia controlada hasta lograr que detuviera la marcha.
Una moto que no estaba en condiciones
El rodado, una Motomel Skua de 150 centímetros cúbicos, presentaba un estado de conservación deplorable: sin luces, sin guiños, sin espejos, sin guardabarros trasero y sin dominio colocado. Hasta ahí, todo parecía un control de tránsito más. Pero la consulta del número de motor ante la Planta Verificadora cambió el panorama.
El sistema informó que la moto tenía un pedido de secuestro vigente desde hacía exactamente diez años. De acuerdo con los registros, había sido denunciada como robada el 14 de octubre de 2016 y era requerida por la Justicia de Aguilares, en la provincia de Tucumán.
El escándalo callejero
Mientras los efectivos cumplían con el procedimiento, una mujer apareció en el lugar y comenzó a entorpecer el accionar policial. Filmaba a los oficiales con el celular y les lanzaba amenazas a los gritos: "Mañana los voy a denunciar, basuras de mierda. Siempre nos hacen lo mismo a nosotros", vociferaba la desconocida para intentar intimidarlos.
El fiscal de turno, Gustavo Montenegro, tomó intervención y dispuso el secuestro inmediato del motovehículo. En cuanto al conductor, ordenó que se le labrara un acta de identificación y compromiso, tras lo cual recuperó la libertad ambulatoria.