Lo hallaron tirado en la puerta de su casa con un balazo en la cabeza: hay dos detenidos
Marcos Andrés C. fue encontrado por su hermano a metros de la puerta de su casa, con un balazo en la cabeza. Alcanzó a ser llevado a un hospital, pero lo que la policía encontró después en la escena del ataque cambió el rumbo de la investigación.
Un joven de 29 años fue baleado en la cabeza durante la mañana de este viernes en la zona noroeste de Rosario. El hecho ocurrió en inmediaciones de Garzón al 1200 bis, en el barrio Empalme Graneros, y la víctima fue trasladada de urgencia al hospital de emergencias Clemente Álvarez (Heca).
Según las primeras informaciones, el herido se encuentra fuera de peligro. Su estado permitió que los médicos avanzaran con los estudios correspondientes en el nosocomio provincial.
El hermano lo encontró a metros de la puerta
Marcos Andrés C. fue hallado por su propio hermano a pocos metros de la entrada de su vivienda, según reconstruyó el medio local Rosario 3. Sin perder tiempo, lo subieron a un auto particular y lo llevaron hasta el hospital Alberdi, donde recibió una primera revisión médica.
Ante la gravedad de la lesión, los profesionales decidieron derivarlo al Heca para continuar con la atención y los estudios de mayor complejidad. Hasta el momento, no trascendieron detalles sobre cómo se produjo el ataque ni quién disparó.
Qué encontró la policía en la escena
La investigación quedó en manos del fiscal Franco Tassini, de la unidad de Violencias Altamente Lesivas del Ministerio Público de la Acusación, quien ordenó las primeras medidas. En el lugar del hecho no se hallaron vainas servidas, aunque sí se preservaron rastros para su posterior peritaje.
Personal de Gendarmería se encargó de custodiar la escena hasta la llegada del Comando Radioeléctrico, que finalmente aprehendió a dos sospechosos en las cercanías, en Garzón al 1400 bis.
Los detenidos y el detalle de la comisaría
Los aprehendidos fueron identificados como Juan Carlos D., de 31 años, y Augusto Alfredo D., de 18. Ambos quedaron alojados en la comisaría 10ª a disposición de la Justicia provincial.
La elección de esa seccional no fue casual: una familiar del joven herido trabaja en la comisaría 12ª, que por jurisdicción debería haber intervenido. Para evitar cualquier conflicto de intereses, se optó por la dependencia policial que finalmente tomó el caso.