Lo hallaron tirado en un parque, llamaron a Zoonosis y la historia terminó de la peor manera

Un caballo de cuatro años apareció sin poder moverse en el Parque de la Ciudad. Lo que reveló la revisión veterinaria selló su suerte y movilizó a Zoonosis, la Policía y la Justicia.

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Lo hallaron tirado en un parque, llamaron a Zoonosis y la historia terminó de la peor manera
Lo hallaron tirado en un parque, llamaron a Zoonosis y la historia terminó de la peor manera

Un caballo de cuatro años yacía sin poder moverse en el Parque de la Ciudad de Concepción del Uruguay. La evaluación veterinaria fue contundente: tétanos avanzado, sin chances de recuperación. Horas después, se le practicó la eutanasia.

El episodio, ocurrido el lunes por la tarde, movilizó a la Policía, la Justicia y el área de Zoonosis municipal. Todo comenzó cerca de las 14.25, cuando efectivos de la Comisaría Primera acudieron al predio de Avenida Tavella y calle Justo José de Urquiza tras un aviso por un equino que no podía desplazarse.

En el lugar, los agentes dialogaron con un joven de 27 años, con domicilio en el barrio 100 Viviendas, que se identificó como dueño del animal. Según la información policial, el caballo llevaba un chip de identificación del área municipal de Zoonosis y atravesaba un cuadro de salud complicado cuando se descompensó en el espacio público. Ante esa situación, se dio intervención a la Fiscalía Auxiliar en turno y se contactó a Zoonosis para coordinar el procedimiento.

La palabra de Zoonosis

La directora del área, Belén Mérida, contó cómo se desarrolló la intervención. El primer llamado llegó de parte de la Policía, que ya estaba en el parque junto al propietario. “Nosotros tomamos intervención porque me llamó la Policía, que estaba con el dueño del caballo. Como estaba con el propietario, es el propietario quien tiene que hacerse cargo. En ese momento no intervenimos directamente porque se trataba de un animal particular”, explicó la funcionaria.

Con el correr de las horas, la revisión veterinaria confirmó que el equino padecía un cuadro avanzado de tétanos y que no había tratamiento posible. A eso se sumó que el dueño admitió no tener dinero para costear la atención veterinaria, por lo que dio su autorización para la eutanasia.

Mérida también se refirió al origen de la enfermedad: la atribuyó a una herida que, según indicó, se habría producido por un mal herrado. “El caballo tenía tétanos, o sea que no había posibilidad de salvarlo. No es que había algún tratamiento que se podía hacer. Había sido mal herrado; eso le había provocado una herida y, una vez que se manifiesta la enfermedad, ya no tenés posibilidad de salvarlo. Así que hubo que eutanasiarlo”, sostuvo.

Un operativo de casi tres horas

De acuerdo con el parte municipal, la eutanasia se concretó alrededor de las 17.30 y demandó aproximadamente dos horas y media de labor conjunta entre el personal de Zoonosis, los efectivos policiales y la veterinaria de la Policía. Finalizado el procedimiento, la Municipalidad se ocupó de retirar el animal del Parque de la Ciudad.

Así, la secuencia quedó completa: el aviso por el caballo caído, la intervención policial, la comunicación con las autoridades judiciales y sanitarias, y el desenlace fatal para el animal tras confirmarse que el tétanos era irreversible. La información difundida por la Policía y el Municipio permitió reconstruir las actuaciones de una tarde que generó preocupación entre los vecinos que advirtieron el estado crítico del equino en el paseo público.

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