Lo mataron a tiros en su dormitorio y en menos de una hora atraparon a los sospechosos
¿Qué pasó realmente en esa casa de El Soberbio? Dos hombres con cascos entraron a matar y la policía los atrapó casi en el acto. Los detalles que nadie contó.
La noche del viernes se tiñó de sangre en el barrio Chivilicoy de El Soberbio, Misiones. Eliseo Da Silva Correa, de 47 años, fue acribillado a balazos dentro de su propia casa por dos sujetos que ingresaron con los rostros cubiertos por cascos de moto. El violento episodio ocurrió cerca de las 21 y conmocionó a la comunidad.
Según el relato de la concubina de la víctima ante la Comisaría local, los agresores llegaron en una motocicleta, preguntaron directamente por Da Silva Correa y se dirigieron sin dudar hacia el dormitorio. A los pocos segundos, una ráfaga de disparos rompió el silencio del hogar.
¿Quiénes eran los atacantes?
La Policía de Misiones montó rápidamente un operativo cerrojo en las salidas del municipio. La clave la dieron unos vecinos que vieron a dos hombres corriendo al costado de la ruta. Las patrullas convergieron cerca de un complejo de cabañas y lograron reducir a ambos sospechosos.
Se trata de Alvaro Jonatan M. (33), domiciliado en Colonia Aurora, y Frank Wallynson de A. F. (28), un brasileño residente en Santa María, Estado de Río Grande do Sul. En el lugar del arresto, los efectivos secuestraron una pistola Taurus calibre 9 milímetros que los acusados habrían arrojado al verse acorralados, junto con dos cascos, una mochila y dos teléfonos celulares.
¿Qué encontraron en la casa de la víctima?
El registro del inmueble de Da Silva Correa dejó al descubierto un arsenal y elementos que llamaron la atención de los investigadores. Además de 11 teléfonos celulares que serán peritados por la División Cibercrimen, hallaron un arma de fabricación casera calibre .32, municiones calibre .22 y dos réplicas de armas de fuego.
La autopsia preliminar confirmó que el hombre murió en el acto debido a múltiples impactos de bala en el hombro izquierdo, el cuello y el cráneo. En el piso de la habitación se recolectaron siete vainas servidas calibre 9 milímetros.
La motocicleta utilizada para el ataque, una Honda Twister 250 cc sin chapa patente, fue hallada abandonada a unos 100 metros de la vivienda. La suma de dispositivos móviles secuestrados –13 en total– y el armamento incautado hacen presumir a los pesquisas que se trató de una ejecución vinculada a disputas territoriales o un ajuste de cuentas en la zona de frontera, hipótesis que aún debe ser corroborada.