Lo pararon por un control de rutina en Quitilipi y el escáner reveló lo que debía desde 2021
Hacía más de cuatro años que la Justicia lo buscaba por una causa que parecía dormida. Un control motorizado en plena madrugada, una consulta al sistema biométrico y el operativo terminó donde nadie lo esperaba.
Un control preventivo que parecía de rutina terminó con un hombre de 32 años tras las rejas en Quitilipi. Los efectivos de la División Cuerpo de Operaciones Motorizada (COM) lo interceptaron en la madrugada y, al verificar su identidad, saltó el dato que lo venía persiguiendo: tenía un pedido de detención pendiente desde hacía más de cuatro años.
El procedimiento se concretó alrededor de la 1:40, en la esquina de Salta y Urquiza, dentro del barrio San Cayetano. Los uniformados cumplían con el servicio de seguridad preventiva motorizado conocido como "Lince" cuando dieron con el sospechoso.
El cruce que lo delató
La clave estuvo en el escáner. Al consultar los datos del hombre en el Sistema de Gestión Biométrica (Si.Ge.Bi.), los agentes confirmaron que sobre él pesaba un requerimiento judicial activo. La orden no era reciente: había sido emitida en agosto de 2021.
Según quedó asentado, el pedido lo había formulado el Juzgado Correccional N° 1 de Presidencia Roque Sáenz Peña, en el marco de una causa caratulada como supuestas lesiones leves calificadas.
Qué pasó con el detenido
Tras la aprehensión, el hombre fue sometido a un chequeo médico de rigor antes de quedar alojado en dependencias policiales. Los efectivos lo entregaron a la Guardia de Prevención de la Comisaría de Quitilipi, donde se dieron continuidad a las actuaciones correspondientes.
La causa por la que era buscado permanece bajo la órbita de la Justicia chaqueña, que ahora deberá resolver su situación procesal.