Lo que encontraron donde figuraban terrenos vacíos: el fisco sumó una cifra que no ocurría desde hace 30 años
En San José y Gualeguaychú figuraban como terrenos baldíos. ATER activó el Visor Catastral y el relevamiento satelital: lo que apareció en esos predios cambió el cálculo del Impuesto Inmobiliario y activó una cifra que la provincia no veía desde hacía tres décadas.
La Administradora Tributaria de Entre Ríos (ATER) sumó 1.006.013 metros cuadrados de construcciones que no estaban declaradas en 6.013 partidas de San José y Gualeguaychú, predios que en los registros aparecían como terrenos baldíos. Del total, 1.428 partidas y 243.893 m² pertenecen a San José, mientras que las 4.585 restantes y 762.120 m² corresponden a Gualeguaychú.
Con este avance, el acumulado de 2026 llega a 2.078.473 m² en 12.480 partidas inmobiliarias de Concepción del Uruguay, San Salvador, Bovril, Nogoyá, San José y Gualeguaychú.
Un salto que triplica lo habitual
La superficie detectada triplica lo que suele incorporarse en un año por las vías tradicionales: municipios, oficinas de ATER, declaraciones voluntarias de contribuyentes y presentaciones de profesionales. El impacto estimado sobre el Impuesto Inmobiliario ronda los 3.200 millones de pesos.
Como se trata de un tributo coparticipable, ese incremento también se traducirá en recursos que volverán a los municipios para financiar sus propias gestiones y servicios.
El resultado implica un cambio de escala: en apenas ocho meses, ATER volvió a concretar incorporaciones masivas de mejoras, algo que no sucedía en la provincia desde hacía tres décadas.
Qué dijo el titular de ATER
El director ejecutivo del organismo, Jesús Korell, ubicó estos números dentro de la política fiscal del gobernador Rogelio Frigerio, orientada a ampliar la base imponible, mejorar la eficiencia de los controles y sostener la equidad tributaria sin aumentar la presión sobre quienes cumplen.
«Cada metro cuadrado que incorporamos permite que un inmueble tribute de acuerdo con su situación real. Cuanto más completa y actualizada está la base, más justo es el sistema y menos esfuerzo recae sobre los contribuyentes que pagan en tiempo y forma», destacó Korell.
Cómo detectan las construcciones no declaradas
ATER combina el Visor Catastral con relevamiento satelital para identificar edificaciones no registradas y cargarlas directamente, sin depender solo de los canales tradicionales de actualización. El procedimiento se apoya en información relevada sobre partidas que figuran como baldíos. Entre los inmuebles alcanzados hay construcciones de distinta escala y destino, incluidos casos con más de 1.000 m² sin declarar.
Los metros cuadrados detectados se incorporan a la información catastral y se tienen en cuenta para liquidar el Impuesto Inmobiliario. Si un contribuyente considera que la superficie no coincide con la situación real de su inmueble, puede ingresar a los servicios de ATER en ARCA y rectificarla con la Declaración Jurada correspondiente. Esa información queda sujeta a fiscalización.