Lo que hicieron con una madre y su hija en Concepción: los acusados aceptaron 18 y 12 años
Dos jóvenes de 18 años aceptaron penas de 18 y 12 años de cárcel por el violento asalto y abuso sexual a una madre y su hija de 13 años en Concepción. ¿Qué pruebas los incriminaron?
El violento asalto y los abusos sexuales contra una mujer y su hija de 13 años en Concepción tuvieron este martes un desenlace judicial. Los dos imputados mayores de edad aceptaron penas de 18 y 12 años de prisión mediante un juicio abreviado que puso fin a la espera de las víctimas.
Thiago Yair Narváez Córdoba y Agustín Emanuel Vila, ambos de 18 años, comparecieron ante la Justicia para resolver la causa que los tenía como coautores de múltiples delitos. El acuerdo fue presentado por los fiscales Cristian Catalano y Claudia Salica, junto al ayudante fiscal Maximiliano Domínguez, y contó con el aval del abogado querellante Juan Fonzalida, quien señaló que la mujer y su hija buscaban cerrar esta etapa para rehacer sus vidas.
¿Qué penas aceptaron los acusados?
Para Vila, la Fiscalía solicitó 15 años, que sumados a tres años de una condena anterior, totalizan 18 años de cárcel. En tanto, Narváez recibió una pena de 12 años. Ambos fueron hallados coautores de robo triplemente agravado por uso de arma blanca, por ser poblado y en banda, y por escalamiento; además de abuso sexual gravemente ultrajante agravado por el uso de arma blanca, y abuso sexual con acceso carnal.
Las pruebas que sostuvieron la acusación incluyeron testimonios de las víctimas, pericias psicológicas, secuestro de la indumentaria utilizada por los delincuentes, parte del botín recuperado, videos de cámaras de seguridad que marcaron el recorrido de los atacantes, y mensajes y audios que intercambiaron después del hecho.
La noche del 16 de mayo: el horror en detalle
Los hechos ocurrieron durante la madrugada del 16 de mayo de 2026, cuando tres delincuentes irrumpieron en una vivienda de Capital mientras una mujer, su hija adolescente y un niño de 8 años dormían. Según la investigación del Ministerio Público Fiscal, dos de los atacantes ingresaron al inmueble mientras un tercer implicado, menor de edad, actuaba como campana afuera.
Durante la audiencia, los fiscales reconstruyeron el dramático episodio y describieron el nivel de violencia ejercido. Las mujeres fueron reducidas, maniatadas y encapuchadas mientras los delincuentes recorrían la casa en busca de objetos de valor.
Uno de los momentos más angustiantes fue el que vivió el niño de 8 años. Según el relato fiscal, el pequeño despertó por los ruidos, se escondió debajo de una frazada abrazando una tabla y permaneció inmóvil mientras uno de los delincuentes revisaba la habitación sin advertir su presencia.
Los abusos y la identificación de los agresores
La investigación sostiene que Agustín Emanuel Vila abusó sexualmente de la adolescente, obligándola en dos oportunidades a practicarle sexo oral y sometiéndola a otros actos de abuso. La menor logró quitarse parcialmente la venda que cubría sus ojos y pudo identificar a su agresor.
Por su parte, la Fiscalía atribuyó a Thiago Yair Narváez Córdoba las agresiones sexuales contra la madre de la adolescente, además de las amenazas con un cuchillo y las agresiones físicas que sufrió durante el ataque.
Los investigadores remarcaron que la violencia no fue solo física y sexual, sino también psicológica. Un informe pericial concluyó que la mujer presentó síntomas compatibles con un severo trauma: miedo constante, hipervigilancia, alteraciones del sueño y una profunda preocupación por las consecuencias del hecho sobre sus hijos y su vida cotidiana.
Tras consumar los abusos, los delincuentes escaparon con teléfonos celulares, computadoras, un reloj, prendas de vestir y otros objetos de valor. Parte del botín fue recuperado posteriormente durante allanamientos.
Antes del acuerdo, desde la Fiscalía habían señalado que la expectativa de pena superaba ampliamente los ocho años y podía exceder los veinte años de prisión debido al concurso real de delitos. En paralelo, los dos adolescentes involucrados continuarán siendo juzgados en el fuero Penal Juvenil, bajo el régimen especial para menores de edad.