Lo que hizo con sus hijastras: el escalofriante caso que conmueve a Santa Fe
Un hombre de 33 años fue detenido en Santa Fe acusado de abusar sexualmente de sus hijastras de 10 y 12 años. ¿Qué descubrió la investigación que llevó a su captura?
Un hombre de 33 años fue detenido en Santa Fe acusado de abusar sexualmente de sus dos hijastras, de 10 y 12 años, en reiteradas ocasiones. La denuncia de la madre destapó una investigación que ya estremece a la provincia.
La detención se produjo este lunes por la mañana en un domicilio de la ciudad, tras un operativo de la Policía de Investigaciones (PDI). El sospechoso, identificado como L. D. Q., quedó a disposición del Ministerio Público de la Acusación, que investiga los hechos bajo la carátula de delitos contra la integridad sexual agravados.
La denuncia que desencadenó todo
La causa comenzó cuando la madre de las niñas, de 31 años, se presentó ante la Justicia para denunciar a su pareja. Según su relato, los abusos habrían ocurrido en distintas oportunidades contra sus dos hijas. La fiscal Vivian Galeano tomó el caso y ordenó medidas investigativas de urgencia.
Efectivos del Área de Investigación de Violencia de Género, Sexual y Familiar de la PDI ejecutaron las diligencias, que incluyeron entrevistas, pericias y seguimientos. Finalmente, lograron ubicar al acusado en un inmueble de la capital santafesina y procedieron a su arresto.
¿Qué pasará ahora con el detenido?
El hombre permanece a disposición de la Justicia, mientras la fiscalía avanza con la recopilación de pruebas. Por tratarse de un caso que involucra a menores de edad y para preservar su identidad, las autoridades no difundieron detalles adicionales sobre la investigación. La causa sigue bajo secreto de sumario.
Desde el Ministerio de Justicia y Seguridad de Santa Fe destacaron la rápida intervención de la PDI y recordaron que los delitos sexuales contra niños y niñas tienen penas que pueden llegar a la prisión perpetua.
El caso generó conmoción en la comunidad santafesina, que sigue atenta a las novedades judiciales. Las víctimas, mientras tanto, reciben contención psicológica y están bajo resguardo.