Rosario quedó afuera del itinerario de León XIV y la explicación no es un desaire: la gira abarca tres países y el tiempo es acotado. Pero hubo una carta de Javkin, una audiencia de media hora en Roma y un pedido cara a cara que el Papa escuchó. Qué respondió.
El arzobispo Eduardo Martín reveló los intentos de la Iglesia rosarina para sumar a la ciudad al itinerario de León XIV, que finalmente no la incluye. La explicación oficial no tiene que ver con un desaire: la gira abarca tres países y el tiempo es limitado.
La cuenta regresiva ya empezó. A pocos días del desembarco de León XIV en la Argentina, la expectativa entre los fieles crece y el viaje se sigue de cerca en cada rincón del país. El antecedente más cercano es el de Juan Pablo II en 1987, cuando un Papa recorrió suelo argentino en una visita apostólica que incluyó varias provincias.
En aquel itinerario, Rosario tuvo su lugar. Fue un 11 de abril que quedó grabado en la memoria colectiva: el papamóvil avanzando entre la multitud y una misa multitudinaria frente al Monumento Nacional a la Bandera. El primer pontífice en pisar la ciudad.
Casi cuatro décadas después, la historia se repite pero con una diferencia. León XIV llegará al país, aunque la ciudad a orillas del Paraná quedó afuera del recorrido. La pregunta que muchos se hicieron es si hubo gestiones para revertirlo.
La carta de Javkin y el pedido cara a cara
El arzobispo de Rosario, monseñor Eduardo Martín, contó en el programa Más Cerca, de La Capital Más —que conduce Florencia O'Keeffe y se podrá ver desde el viernes 6 de noviembre a las 19 por YouTube—, los movimientos que hizo la Iglesia local para intentar sumar a la ciudad.
El año pasado, León XIV lo recibió en una audiencia de media hora. En ese encuentro, Martín le entregó una carta del intendente Pablo Javkin en la que se planteaba la posibilidad de una visita a Rosario. En febrero, el arzobispo volvió a la carga: durante la audiencia pública en Roma, donde los obispos disponen de muy poco tiempo, retomó el tema.
"Él se acordaba de la audiencia de media hora. Entonces le dije: lo esperamos en la Argentina... y no se olvide de Rosario", relató Martín.
El resultado no fue el esperado, aunque el arzobispo evitó hablar de decepción. Reconoció que hubiese preferido que el Papa visite la ciudad, pero descartó que la exclusión responda a cuestiones puntuales de Rosario.
Una agenda acotada y un Papa con "corazón peruano"
Para Martín, la clave está en la magnitud del viaje. León XIV recorrerá tres países de Latinoamérica —Argentina, Uruguay y Perú— en una gira con tiempos ajustados. El foco principal es Perú, donde el pontífice vivió veinte años, primero como misionero y luego como obispo.
"Es un norteamericano con corazón peruano", lo definió el arzobispo. Y sumó: "Al venir también a Uruguay, elige de Argentina el centro (Córdoba) y Buenos Aires".
La comparación con la visita de Juan Pablo II surge inevitable. "Estuvo en Salta, en Corrientes, en Viedma, en muchos lugares y por supuesto en Rosario, en el marco de una visita más prolongada", recordó Martín.
El itinerario confirmado
León XIV aterrizará en el Aeroparque Jorge Newbery el domingo 8 de noviembre a las 16.30. Ese mismo día se reunirá con el presidente Javier Milei y mantendrá actividades con la sociedad civil.
El lunes 9 estará en Claypole, donde oficiará su primera misa en el país y se encontrará con obispos y autoridades eclesiásticas. Martín participará de esos encuentros. El martes 10 la agenda se traslada a Córdoba, con una vigilia con jóvenes incluida. El miércoles 11, la cita central: una misa multitudinaria en la plaza de la Basílica de Nuestra Señora de Luján, donde se esperan millones de personas.
La operación que puso todo en duda
La confirmación del viaje no fue sencilla. A principios de octubre, cuando se anunció que Robert Prevost debía someterse a una intervención por un nódulo pulmonar, la incertidumbre se apoderó de la organización. La información oficial llegó el domingo 11 de octubre y la cirugía se realizó el martes 13. El nódulo resultó maligno.
La recuperación fue tan favorable que el Papa decidió no postergar la gira. Para Martín, ese gesto habla de la importancia que le asigna al viaje.
"Es un hombre que conoce América Latina, la situación social, la pobreza, las dificultades y también la fe del pueblo", describió el arzobispo.
"Una ocasión para reencontrarnos"
Monseñor Martín destacó que la llegada del pontífice es algo que "necesitan la Argentina, la sociedad y la Iglesia". Y lo vinculó con el clima social actual: "Vivimos un tiempo de mucha crispación y violencia verbal en el discurso público y en las redes sociales. Por eso nos va a ayudar a levantar la mirada y a renovar la fe, la esperanza, poder comunicar con alegría a Cristo".
Sin embargo, advirtió que la visita no es un fin en sí mismo. "Es una ocasión para reencontrarnos, pero es una ocasión que luego hay que alimentar. Porque la ocasión es una oportunidad pero luego está la respuesta, y ahí lo decisivo, lo que hacemos en el día después", cerró.