Lo señalaron por acosar en Parque Norte y habló: lo que dice de la mujer que lo denunció
Tres veces por semana, siempre solo y con auriculares: así describió su rutina en la barda el hombre señalado por acoso en Parque Norte. Ahora dio su versión y apuntó a una confusión que involucra otro episodio.
El hombre apuntado en una denuncia viral por presuntas situaciones de acoso en la barda de Parque Norte rompió el silencio y dio su versión. Asegura que va al lugar tres veces por semana a entrenar y que no conoce a la mujer que lo identificó en redes.
En diálogo con LM Neuquén, contó que se enteró de todo el viernes por la tarde, cuando una amiga le mandó capturas de mensajes que circulaban en grupos de runners. En esas publicaciones aparecía su imagen junto a las acusaciones.
"Estaba con mi pareja y un amigo tomando mates y me empezaron a llegar mensajes preguntándome si el de las fotos era yo", relató. "En un primer momento no sabés qué hacer, te empezás a reír y a la vez te enoja".
Con el correr de las horas, el señalado salió a hacer su propio descargo en Instagram. A través de varias historias contó qué le estaba pasando y buscó instalar su versión frente a la circulación de su foto y las acusaciones en su contra.
Su rutina en la barda
El hombre explicó que frequenta ese sector desde julio, generalmente los lunes, miércoles y viernes. Detalló que hace el recorrido solo: sube hasta la parte más alta de la barda, descansa, estira y pega la vuelta.
También mencionó que suele usar auriculares con cancelación de sonido, por lo que muchas veces no registra si alguien intenta hablarle.
Sobre su presencia en La Pirámide, sostuvo que se detiene ahí para recuperar el aire después de la subida, elongar y mirar el paisaje. Negó que se quede en ese punto con la intención de observar a quienes pasan por la zona.
La mujer que hizo la denuncia pública había contado que lo cruzó dos veces en ese mismo lugar y que le llamó la atención verlo sin gorra, sin botella de agua y sin elementos para entrenar. Además, había relatado que en el primer encuentro sintió que el hombre la seguía.
Qué dijo sobre el cruce con la denunciante
Consultado por ese episodio, el hombre afirmó que no recuerda haberse cruzado con ella ni haber protagonizado una situación como la que describió. "No recuerdo en lo más mínimo", dijo, y agregó que no sabe quién es la mujer que lo acusó.
"No recuerdo una cara de una chica asustada tampoco. Yo voy bastante en la mía, entonces si una chica me grita algo, a veces es un saludo, o un 'hola, ¿cómo andás?', de compañeros de laburo que me han visto y yo ni enterado", aseguró.
Sin embargo, no descartó que alguna persona se haya sentido incómoda al cruzárselo durante sus caminatas. Explicó que, al hacer el recorrido solo, a veces debe pasar cerca de otras personas que también caminan solas y que intenta hacerlo sin incomodar.
"Puede ser", reconoció cuando se le preguntó por la posibilidad de que alguna mujer se haya asustado al verlo pasar sin que él lo advirtiera.
Las repercusiones en su entorno
El entrevistado también habló del impacto que tuvo la difusión de su imagen entre familiares y amigos. Contó que recibió mensajes y comentarios violentos en redes sociales, entre ellos "amenazas de linchamiento" y otras agresiones.
"Querés estar tranquilo haciendo tu actividad física y terminás en un quilombo horrible", lamentó. Según contó, pasó la noche preocupado junto a su pareja y sus amigos, mientras intentaba comunicarse con quienes habían compartido las publicaciones.
Por último, sostuvo que, según las averiguaciones que hizo, cree que se habrían mezclado dos situaciones distintas ocurridas en la barda durante la misma semana: por un lado, un episodio en el que otra persona habría intentado manosear a una mujer y, por otro, el temor que sintió la denunciante al cruzárselo a él.
Aclaró que esa es la información que pudo reconstruir hasta ahora y que no tiene certezas sobre cómo se originó esa vinculación.
La versión de la mujer
La denunciante había contado que vio al hombre por primera vez el miércoles 28 de octubre, cuando llegó a La Pirámide y lo encontró en la parte más alta de la barda. Según su relato, cuando pasó cerca de él, el hombre bajó y empezó a seguirla, por lo que decidió darse vuelta para enfrentarlo. En ese momento, aseguró, él la miró y se retiró del lugar.
El segundo encuentro ocurrió el lunes 2 de noviembre, en el mismo sector y en una franja horaria similar. Esta vez estaba acompañada por su marido, quien logró grabarlo con su celular.
La mujer explicó que decidió compartir lo ocurrido en redes sociales y grupos de WhatsApp para advertir a otras mujeres que suelen entrenar en Parque Norte. También contó que otras personas le comentaron que habían atravesado situaciones similares y que le recomendaron hacer una denuncia policial.