Lo vieron salir todas las mañanas con sus perros: un día dejó de aparecer y la escena que hallaron adentro conmocionó al barrio
Los vecinos lo veían salir todas las mañanas con sus perros, hasta que un día no apareció más. Cuando la policía entró a la casa, el olor los llevó directo a la cocina. Lo que encontraron ahí adentro todavía está siendo investigado.
Un hombre fue hallado sin vida dentro de una vivienda del barrio El Progreso, en Posadas, Misiones. El cuerpo estaba en la cocina, en avanzado estado de descomposición y con faltantes en algunas extremidades. Los investigadores manejan una hipótesis estremecedora: los perros que vivían con él se habrían alimentado de parte del cadáver después de su muerte.
El hallazgo se produjo este martes en una casa ubicada sobre la calle Cerrito, entre Herrera y la colectora de la Ruta 12. Hasta allí llegaron efectivos de la Comisaría N°8 tras varios llamados de vecinos, alarmados por un olor insoportable que salía de la propiedad.
La víctima todavía no fue identificada oficialmente. Los primeros datos indican que llevaba al menos cinco días sin vida. En la casa encontraron a cuatro perros mestizos, también en condiciones precarias. La principal sospecha de los pesquisas es que los animales empezaron a comer el cuerpo una vez que el hombre falleció, aunque la causa y las circunstancias de la muerte deberán ser determinadas por los estudios forenses.
El operativo quedó a cargo de la Comisaría N°8, con intervención del juez de Instrucción N°2 de Posadas, Juan Manuel Monte. El cuerpo fue trasladado a la Morgue Judicial para la autopsia.
«Era bastante fuerte la escena»
Hernán Barrios, vecino de la zona que actuó como testigo durante el procedimiento, describió el momento en que se topó con la escena: «Él estaba en la cocina. El cuerpo fue hallado en la cocina, ya faltaban extremidades. Era bastante fuerte la escena. No era lo que uno esperaba ver de su vecino, pero fue lo que se vio ese día».
Barrios contó que conocía al hombre de cruzarlo todos los días en el barrio, aunque nunca tuvo un trato cercano. Los vecinos lo llamaban «Toti», sabían que vivía solo y que trabajaba como cuidador de una parte del predio.
La ausencia empezó a llamar la atención por una costumbre: el hombre sacaba a sus perros todas las mañanas. De un día para otro, dejaron de verlo a él y a los animales. «Después mi hija, cuando vino de la facultad un día, sintió olores nauseabundos y de ahí los vecinos se alertaron y empezaron a llamar a la policía», relató.
Fue otro vecino el que finalmente ingresó al terreno saltando el muro y dio aviso a las autoridades. Barrios aclaró que él llegó después, cuando ya estaban en el lugar los policías, los peritos y el juez. «Yo estuve como testigo nomás cuando ya vino Criminalística, vino todo el móvil policial y el juez», explicó a Misiones Online.
El testigo aseguró que no observó signos de violencia en la casa: «No se veía escena de violencia. Incluso las puertas estaban cerradas y estaba en la cocina». Sin embargo, la ausencia de indicios visibles no alcanza para determinar cómo murió el hombre. Esa respuesta quedará en manos de la autopsia y de las pericias incorporadas al expediente.

