El mástil que todos miraban en el acceso Montero ya está en pie, pero el viento obligó a suspender una de las actividades previstas para la fiesta. ¿Qué pasó con los globos?
El acceso Vicente Montero, sobre la ruta nacional 5, cambió para siempre su paisaje. Lonquimay inauguró este sábado por la mañana un mástil que, según aseguran desde el municipio, no tiene par en toda La Pampa.
La ceremonia se dio en el marco de la cuarta edición de la Fiesta Provincial de la Tradición y el Desfile Gaucho, y reunió a vecinos, abanderados y escoltas de las instituciones locales.
La estructura supera los 23 metros de altura y sostiene una bandera de 4,5 por 8 metros. Un detalle que no pasa desapercibido para quienes circulan por la zona.
Un símbolo para la comunidad
Desde el municipio describieron la obra como un emblema de identidad, unión y orgullo para todos los lonquimayenses. La inauguración, además, se convirtió en uno de los momentos centrales de la jornada.
Las autoridades agradecieron a las instituciones que dijeron presente con sus banderas de ceremonia, abanderados y escoltas, y también a los vecinos que se acercaron a compartir el momento.
El reconocimiento tuvo un capítulo especial para el equipo de trabajo municipal. Se destacó la labor del capataz Darío Frank y del ingeniero Pablo Visñuk, a quienes señalaron como piezas fundamentales para que la obra llegara a buen puerto.
El viento dijo presente
No todo salió según lo previsto. La intensidad del viento obligó a postergar la actividad con globos que estaba programada para la celebración.
Desde el municipio informaron que seguirán de cerca las condiciones climáticas para definir si la propuesta puede concretarse más adelante en el transcurso de la jornada.
Más allá del imprevisto, la inauguración quedó enmarcada en una fiesta que busca poner en valor las tradiciones, la historia y el sentido de pertenencia de la comunidad de Lonquimay.