Lorca estuvo unas horas en Rosario y dejó una huella que tardó 90 años en contarse
Un actor e investigador rosarino se topó con una crónica vieja de una revista de cultura y algo no le cerró. Años después, un viaje a España y una pista familiar lo llevaron a reconstruir las horas que Lorca pasó en Rosario en 1933. Qué encontró.
El poeta granadino pisó suelo rosarino en 1933, tres años antes de su fusilamiento en Granada. Su paso fue breve, apenas unas horas, pero dejó marcas que durante décadas quedaron dispersas entre crónicas periodísticas, recuerdos familiares y relatos de testigos. Ahora, el actor e investigador Daniel Feliu las reúne en la segunda edición de García Lorca: El duende en Rosario.
Feliu nació en Marcos Juárez en 1976 y vive y trabaja en Rosario desde los años 90. Es actor, dramaturgo e investigador especializado en historia de las artes escénicas, egresado de la Escuela Provincial de Teatro y Títeres Nº 5029 de Rosario. Su trayectoria cruza la creación artística con la reconstrucción de la memoria cultural de la ciudad.
El libro, publicado por Baltasara Editora, salió por primera vez hace una década. Esta segunda edición suma datos y temas que no estaban en la original y llega a 90 años del fusilamiento de Lorca.
El hallazgo que encendió la búsqueda
Todo empezó casi por casualidad, cuando Feliu se topó con un artículo publicado en la mítica revista rosarina de cultura Vasto Mundo. Desde ahí arrancó un recorrido de años que incluyó rastrear cartas, críticas de la época y entrevistas a descendientes, además de un viaje a España para conectarse de primera mano con la tierra natal del poeta.
“Fue un proceso de varios años que fue madurando y decantando. Conocí a Lorca en la Escuela de Teatro a través de su poesía, después con su libro El romancero gitano”, recordó Feliu durante el ciclo de entrevistas Condenados al éxito, del canal de streaming del diario El Ciudadano.
En esa charla, el autor citó a Raúl Gardeli y Horacio Correas como destinatarios de su agradecimiento y homenaje. “Veo en esa revista Vasto Mundo una crónica que a mí me llamó mucho la atención, quizás por lo inusual de ese acontecimiento, por cómo lo relató, la importancia de los cronistas, los periodistas, que yo siempre lo rescato porque hay gente que se preocupa de dejar registro de lo que acontece. Entonces, me intrigó mucho esa cosa excepcional de que Lorca había estado acá”, evocó.
El viaje a España en 2012 fue otro punto de inflexión. “Pasaron unos años hasta que en 2012 viajo a España por primera vez a conocer la tierra de mi abuelo, que es Cataluña, y allí se disparó todo”, contó. Y agregó que tiene en marcha otro proyecto sobre la historia de su familia antes de llegar a la Argentina, ligada al teatro: su abuelo había construido en la década del 20, con un grupo de jóvenes, un teatro pequeño, una especie de lo que hoy se llama SUM, que todavía existe aunque ya no cumpla esa función.
Un libro que rescata instituciones y personas
Para Feliu, la obra excede la cronología de lo que hizo Lorca en la ciudad. “El libro no es sólo una cronología de lo que hizo Lorca, sino una contextualización y la excusa para poner en valor y rescatar del olvido a instituciones y personas que hicieron un camino antes que nosotros”, destacó.
El poeta dialogó con el efervescente circuito de intelectuales rosarinos del momento, con periodistas y elencos teatrales de la ciudad, más allá de que apenas estuvo unas horas.
El primo Máximo, en Arroyito
Entre los hallazgos más conmovedores aparece la dimensión personal del viaje. Lorca no vino solo impulsado por la repercusión de sus obras en la Argentina y las gestiones de empresarios locales —estuvo seis meses en el país—, sino también con la ferviente esperanza de reencontrarse con su primo Máximo, que residía en el barrio Arroyito de Rosario.
Las novedades de la segunda edición
Esta edición amplía y profundiza el material original y propone una nueva portada. Suma un capítulo dedicado a la frustrada visita de Lorca a Córdoba, donde se analizan telegramas y cartas que revelan las complejas negociaciones con intermediarios y la firme convicción ética del escritor de exigir que sus presentaciones contaran con entrada libre y gratuita para los estudiantes universitarios.
También incluye el texto completo de la célebre conferencia Juego y teoría del duende, que García Lorca brindó en el salón de Amigos del Arte después de terminar de redactarla en el trayecto en barco hacia la Argentina. Allí el granadino desentraña las diferencias entre la Musa, el Ángel y ese misterioso “Duende” que surge desde las entrañas, una clave conceptual para comprender tanto el arte flamenco como la poesía desgarradora que salió de su pluma.
La corrección estuvo a cargo de Osvaldo Aguirre y el impulso editorial fue de Liliana Ruiz, recordada editora y referente de Baltasara. El libro ya se presentó en el Teatro Astengo y en la Feria del Libro de Rosario, y está disponible en las librerías independientes de la ciudad.

