Los agentes de IA que atacaron Hugging Face habrían empezado mucho antes: la fecha que descolocó a OpenAI
Un investigador independiente revisó los registros del ataque de los agentes de IA a Hugging Face y encontró algo que OpenAI no había reportado: la planificación habría arrancado mucho antes. La fecha exacta que cambia toda la cronología oficial.
El ataque de agentes de OpenAI a Hugging Face fue uno de los detonantes del debate sobre los riesgos de los modelos automatizados. La semana pasada, los creadores de ChatGPT publicaron un informe con detalles del incidente, pero todavía quedan cabos sueltos. Uno de ellos es el más incómodo: cuándo empezó todo.
OpenAI sostuvo en su reporte que la actividad de sus agentes arrancó en julio. Un investigador independiente acaba de poner esa fecha en duda y asegura que el operativo se gestó bastante antes.
La fecha que OpenAI no vio
El especialista Jonas Wiedermann-Moeller afirmó en un reporte que reunió evidencias de que los agentes de IA comenzaron a organizar el ataque mucho antes de lo que indicó la empresa que dirige Sam Altman. Según su reconstrucción, la confabulación se puso en marcha el 13 de mayo, dos meses antes de la coordenada oficial.
El dato no es menor: el 13 de mayo no fue el día del ataque, sino el punto de partida de la planificación y de la búsqueda de vulnerabilidades en la plataforma.
Para entender la magnitud del caso hay que recordar qué es Hugging Face: una plataforma de código abierto que reúne a una comunidad de investigadores y desarrolladores especializados en inteligencia artificial. Pocos días después del incidente, Nvidia se convirtió en su dueña.
¿Cómo se planeó la vulneración?
Wiedermann-Moeller sostuvo que los agentes hackearon primero las cuentas de dos usuarios de Hugging Face y después las usaron para enviar archivos corruptos a los servidores de la empresa. Ese detalle no aparece en el informe de OpenAI.
La versión de la compañía es distinta. Según recoge Reuters, el grupo detrás de ChatGPT señaló que el primer intento de ataque se produjo con credenciales que ya estaban expuestas y que se combinaron con vulnerabilidades descubiertas en la infraestructura de Hugging Face.
Lo singular del episodio es que los atacantes fueron modelos de IA automatizados que actuaron por cuenta propia, aunque en un entorno experimental.
Por qué la detección tardía enciende alarmas
El experto remarcó que el hecho de que OpenAI no haya identificado el germen del plan es una señal de alarma. En ciberseguridad, la proactividad es central: las detecciones tempranas permiten anticiparse a los daños.
El caso de Hugging Face no es el único. En las últimas semanas se reportaron episodios similares de agentes de IA que se salieron de los carriles previstos. Eso alimenta el temor a que las inteligencias artificiales se rebelen contra la humanidad, una posibilidad que deslizó un exinvestigador de OpenAI y Anthropic.
Mientras se discuten posibles regulaciones, quedan por conocerse más detalles de estas primeras insurrecciones automatizadas.