Los arrearon kilómetros bajo la nieve: el insólito robo de siete vacas que terminó con los ladrones identificados
¿Pensaban que iban a venderlas sin problemas? La nieve delató a los ladrones y la policía recuperó las vacas antes de que las faenaran. Conocé todos los detalles del operativo.
En plena nevada que azota Bariloche, un grupo de delincuentes ingresó a un campo al sur de la ciudad, cortó un alambrado y se llevó siete vacas caminando durante cinco kilómetros. Lo que no esperaban es que la policía las recuperara en tiempo récord.
El hecho ocurrió en la madrugada del lunes en la estancia El Cóndor, ubicada cerca de la ruta de Circunvalación, frente a la estación transformadora de Edersa. Los animales estaban en el llamado “cuadro 1” y fueron sacados a pie, sin vehículos, por senderos secundarios entre pinares, en dirección al oeste.
¿Cómo las encontraron?
La denuncia la hizo el encargado del establecimiento. La Brigada Rural, junto con la policía montada, siguió las huellas en la nieve y el testimonio de vecinos que escucharon a los animales. Así lograron reconstruir el recorrido: las vacas cruzaron el arroyo Ñireco, crecido por las lluvias, hasta llegar a un predio donde fueron halladas antes de que los ladrones pudieran darles un uso económico.
El jefe de la Brigada Rural, Honorio Hawrilak, explicó que el delito investigado es abigeato. “Es frecuente este tipo de robos, lo que no es frecuente es que encontremos los animales vivos”, reconoció. Lo habitual, dijo, es que faenen en el lugar y se lleven solo la carne.
¿Qué pasó con los animales?
La Justicia autorizó el allanamiento del predio donde estaban las vacas. No había nadie en el inmueble, pero los autores estarían identificados. Los animales fueron secuestrados primero y luego restituidos a su dueño, que acreditó la propiedad con la marca o “caravana”. Quedaron en carácter de depositario judicial mientras avanza la investigación.
Hawrilak confirmó que continúa la búsqueda para apresar a los responsables y avanzar con la formulación de cargos. “Lo que nos sorprendió fue la metodología: arriarlas vivas a varios kilómetros no es común”, agregó.
