Los bancos se sacaron de encima a 900 mil deudores: quiénes los persiguen ahora
Casi 900 mil deudores en mora desaparecieron de la base del Banco Central en un solo mes. Detrás no hubo una mejora en los ingresos: un puñado de entidades dejó de informar sus carteras y las firmas que compran esas deudas a precio de remate salieron a perseguir a la gente.
El Gobierno libertario celebra una baja de la morosidad de las familias que, según un informe privado, tiene menos que ver con una mejora en los ingresos que con una maniobra contable: firmas financieras y fideicomisos compraron carteras de deudores impagos y una parte de esos morosos desapareció de la estadística oficial.
El dato que anticipó el Banco Central en su Informe de Política Monetaria (IPOM) muestra una caída de la irregularidad del crédito bancario del 7,75% en agosto al 7,5% en septiembre, y en las familias del 12,81% al 12,2%. El gobierno de Milei lo presentó como el fin del deterioro del crédito. Pero el Centro de Estudios para la Ciudad (CEC) encontró que la primera entrega de la base de la Central de Deudores (CENDEU) de septiembre llegó con una "inusual falta de información".
El faltante que no se reparte parejo
La cantidad de entidades que informaron sus relaciones de deuda es casi un 20% menor a las que lo habían hecho en agosto. El faltante no está distribuido entre todos los acreedores: se concentra en el segmento que agrupa a los deudores más complicados del sistema, los que tienen sus deudas en manos de empresas que compran carteras incobrables para cobrarlas por vía extrajudicial o judicial.
"El BCRA está escondiendo a los deudores morosos", denuncia el informe elaborado en el marco del Mapa de la Deuda que sigue el CEC. En agosto informaron sus carteras 21 entidades del llamado Mercado Secundario; en septiembre aparecen solamente cinco. En términos de personas, el universo de deudores en mora registrados por esas firmas pasó de 961 mil en agosto a apenas 38 mil en septiembre: el 96% de los morosos que estaban siendo perseguidos por estos acreedores dejó de figurar en la estadística de un mes para el otro.
El documento aclara que "no se observa una reducción de información tan anormal para ninguna otra categoría de acreedor de la base de datos". Admite en una nota al pie que la versión inicial de cada base suele tener faltantes, pero sostiene que "la particularidad de la base de septiembre parece estar fuera de lo habitual".
Qué son las entidades del mercado secundario
Son fideicomisos y empresas que adquieren a bancos, financieras y comercios las carteras de deudores que ya dejaron de pagar, con el objetivo de gestionar el cobro mediante negociación o judicialización. Por definición, casi la totalidad de las personas que figuran en sus registros están en situación irregular.
Según el cálculo del CEC, la tasa de mora del total de las familias argentinas se reduce más de 1 punto porcentual solo por esta omisión particular en la base de datos. La conclusión del documento es que "la mora no bajó, se redujo la cantidad de personas en mora que están siendo contabilizadas". De reincorporar a los 900 mil deudores que quedaron fuera del registro, la tasa de morosidad seguiría creciendo unos pocos puntos porcentuales, y la cantidad de personas con deudas impagas en septiembre habría aumentado un 5% respecto de agosto, hasta superar las 6.200.000.
El dato contrasta con el tono de la autoridad monetaria que conduce Santiago Bausili, socio en la actividad privada (y también pública) del ministro de Economía, Luis Caputo. En el Recuadro 4 del IPOM del tercer trimestre, el BCRA se mostró optimista al señalar que "el descenso reciente de la mora favorece el ciclo de crédito bancario". Las mismas cifras habían sido adelantadas por la consultora 1816 y consignadas por El Destape, y desde la administración libertaria aprovecharon el dato para sostener que el pico de morosidad ya había quedado atrás. Los datos oficiales definitivos se conocerán recién el 20 de noviembre.
La serie que no mostraba alivio
La serie que venía publicándose mes a mes no mostraba ninguna señal de alivio en la cantidad de personas endeudadas. Un relevamiento del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), también elaborado con datos de la Central de Deudores, contabilizó 5.962.892 personas con deudas en situación irregular en agosto, 27.173 más que en julio, lo que equivale al 37,2% de la población económicamente activa. En provincias como Santa Cruz, Catamarca y San Luis, los morosos superan la mitad de la PEA.
Sobre esa base, el salto que estima el CEC para septiembre ubica la cantidad de deudores en mora por encima de los 6,2 millones, en lugar de la mejora que sugiere el indicador agregado.
Las deudas que salen del balance
El segundo mecanismo que señala el informe no depende de la falta de información, sino de una práctica contable que crece a medida que se agrava el problema. La cantidad de personas que figuran en la categoría "Irrecuperables en Partidas fuera de Balance" en los reportes de las entidades financieras, principalmente las bancarias, aumentó un 15% en los últimos cuatro meses, mientras que el monto de esa deuda "escondida" creció un 40% desde junio.
Se trata de créditos que los bancos dan por perdidos y retiran de sus activos, de modo que, al no figurar en los balances, no se computan en el cálculo de la tasa de mora de las entidades que difunde el BCRA. El CEC aclara que esa registración "es una obligación de las entidades por normativa, que cuida los balances de los bancos, pero no elimina el problema de endeudamiento familiar".
La persona que dejó de pagar sigue teniendo la deuda, sigue apareciendo en los registros de riesgo crediticio y sigue expuesta a gestiones de cobranza, pero deja de engrosar el porcentaje de cartera irregular que se usa como termómetro del sistema, según explicaron desde el equipo del CEC. En septiembre, el monto que los bancos tienen bajo esa categoría representa un 30% del monto total en mora de las entidades bancarias, una proporción que, según el informe, tiene un impacto "más que considerable en reducir el indicador de mora que se cuenta a la sociedad".
El negocio de comprar deudas a precio de remate
"Son los estudios jurídicos que a través de fideicomisos o empresas, compran la cartera de deuda de morosos. Generalmente, de morosos es más de seis meses. Se lo compran las entidades financieras que lo venden así y se lo sacan de sus balances. Los bancos privados principalmente, pero son todos. Las billeteras también. Son varias entidades que venden. Después salen a perseguir a la gente", explicó a El Destape Lisandro Mondino, del equipo de CEC.
"El valor de mercado de esa deuda es menos del 10% del valor de deuda total; o sea, vos debías 100 pesos y la venden a 8 y el que te compró eso a 8 te va a perseguir por los 100% con amenaza judicial, con llamar a tu familia, a tus empleados, a los trabajadores, como compañeros de trabajo y amigos; todas esas historias de hostigamiento que hemos escuchado, que dan vueltas, porque la cantidad de gente es monstruosa", agrega Mondino.
"Realmente, hace dos años había poco más de 100.000 personas reportadas por estas entidades del mercado secundario, como que tenían esas carteras de deuda, y en el último dato de septiembre son más de 900.000. O sea que se multiplicó casi por 10. Es realmente muchísimo, muchísimo. Y ese hostigamiento además es ilegal", agrega el analista.
De acuerdo con estas cifras relevadas, la mayoría de las personas tomó una deuda cuando el crédito creció en Argentina en el recupero de la economía después del desplome de 2024. El crédito se frenó, dejó de crecer a mediados de 2025 y para el final de ese año dejó de crecer en términos reales. Por su parte, los bancos solo refinancian a los deudores morosos en etapa 1 o 2, pero no a los "incobrables", que quedan a merced de los fondos "buitre" argentinos.
Refinanciaciones récord para maquillar el indicador
A esa salida contable se suma el récord de refinanciaciones, que también contribuye a maquillar el indicador. El saldo refinanciado alcanzó en septiembre el 3,9% del crédito total a las familias, con un volumen estimado de 2,9 billones de pesos, según el informe de 1816.
La refinanciación permite reordenar vencimientos y volver a contabilizar como vigente una deuda que presentaba atrasos, lo que reduce el saldo registrado como moroso sin que eso implique una mejora en la capacidad de pago de los hogares. La consultora Econviews advirtió que "uno de cada cinco pesos que entró en mora en septiembre venía de una deuda ya refinanciada", y estimó que la mora en los proveedores no bancarios de crédito se mantiene en torno al 31%.
El mismo IPOM reconoce, aunque sin extraer de ello conclusiones sobre la política económica, que las condiciones de financiamiento para los hogares siguen siendo gravosas. El BCRA señaló que, a mediados de 2026, el nivel de las tasas activas para los individuos "se mantenía elevado, todavía representando 3/4 del pico del costo financiero preelectoral", mientras que para las empresas se redujo a un quinto de ese pico, de la mano de la baja del riesgo país.
Las familias que tomaron deuda para cubrir gastos corrientes, en un contexto de salarios estancados y consumo deprimido, siguen pagando tasas cercanas a las del momento de mayor tensión financiera.
La coincidencia que señala el informe
El informe del CEC advierte sobre la intencionalidad de las justificaciones oficiales, resaltando "la coincidencia entre la necesidad del gobierno nacional de mostrar un cambio en la tendencia de la morosidad en familias y la exclusión llamativamente sesgada de la información provista en la nueva base de datos de CENDEU de septiembre".
La omisión no afecta de manera pareja a todos los acreedores, sino que recae casi exclusivamente sobre el segmento donde se concentran los deudores en peor situación, que son los que ya fueron vendidos por sus acreedores originales a empresas de cobranza. El resultado es un indicador que mejora justo en el mes en que el equipo económico que lidera Caputo necesitaba exhibir una reversión en uno de los problemas sociales más visibles del modelo.
El documento sostiene, además, que "el fenómeno contable de esconder a los irrecuperables permite mostrar indicadores contables que 'mejoran' mientras la cantidad de gente en mora de la sociedad argentina no para de crecer". La combinación de los tres factores (entidades que dejan de informar, deudas que pasan a cuentas fuera de balance y refinanciaciones récord) explica buena parte de la diferencia entre la baja de la morosidad que difunde el BCRA y la evolución de la cantidad de personas que no pueden pagar sus deudas, que según el CEC volvió a aumentar.