Los bomberos de Toay hicieron sonar las sirenas: el motivo que complica a Nación
Luis Lovagnini preside la Asociación de Bomberos Voluntarios de Toay y ayer hizo sonar la sirena junto a su cuartel. Lo que dijo sobre los $59 mil millones que Nación retiene y el detalle que cambia todo.
El cuartel de Bomberos Voluntarios de Toay se sumó al "sirenazo" que se replicó en distintos puntos del país para reclamar al Gobierno nacional por la retención de fondos destinados al sistema. El presidente de la Asociación local, Luis Lovagnini, aseguró que Nación mantiene retenidos más de $59 mil millones que corresponden a las instituciones, mientras que el diputado nacional Ariel Rauschenberger sostuvo que esos recursos se usan para sostener el superávit fiscal.
"Actualmente Nación está debiendo a las diferentes instituciones de bomberos voluntarios del país más de 59 mil millones de pesos. Ese es el reclamo que hoy estamos haciendo", explicó Lovagnini durante la manifestación realizada en Toay.
El dirigente aclaró que el reclamo no responde a una falta de fondos en el cuartel local. Toay, al igual que las 38 asociaciones de La Pampa, percibió el subsidio correspondiente. La protesta se hizo, según dijo, "en solidaridad con aquellas instituciones que no lo han podido percibir".
Un reclamo que excede a Toay
Alrededor de 200 instituciones todavía no recibieron el subsidio nacional, sobre un universo de más de mil cuarteles de bomberos voluntarios en todo el país. "Es muy difícil el funcionamiento de una institución si no recibimos este subsidio", advirtió Lovagnini.
Se trata de recursos establecidos por ley y vinculados a un porcentaje de los seguros que pagan los ciudadanos. "Nación lo que tiene que hacer es bajarlo directamente a las instituciones. No está cumpliendo con eso, se está quedando con ese porcentaje dentro de sus arcas y no lo está bajando a las diferentes instituciones", cuestionó.
Lovagnini también enumeró otros incumplimientos que afectan al sistema: las dificultades para realizar transferencias cuando se necesita importar equipamiento, la devolución del IVA y los fondos vinculados a la atención de siniestros en rutas concesionadas.
El costo de equipar a un bombero
El reclamo tiene una dimensión particular en instituciones que dependen de recursos públicos y de actividades propias para funcionar. En Toay, la Asociación atraviesa además un proceso de crecimiento de su cuerpo activo. "Somos 100 por ciento voluntarios. Los chicos que conforman el cuerpo no cobran un peso por hacer esta actividad. Tampoco la comisión directiva", explicó Lovagnini.
El cuartel tenía siete bomberos voluntarios en diciembre de 2024 y hoy cuenta con 18 efectivos, además de ocho aspirantes que esperan recibirse en noviembre. El crecimiento implica mayores necesidades de equipamiento. "Cada uno de esos chicos que se recibe hay que equiparlo. Hoy equipar un bombero voluntario con los diferentes trajes para forestal, para estructural y demás sale alrededor de ocho millones de pesos", detalló.
A eso se suma que buena parte de los elementos tienen una vida útil determinada y deben reemplazarse periódicamente. "Tienen vencimiento los cascos, los trajes y demás. Entonces, estamos en constante renovación de ese equipamiento", señaló.
El cuartel incorporó este año un vehículo para ataque rápido en incendios forestales y reasignó otro móvil para rescate vehicular y trabajos con cuerdas. También comenzó a trabajar en la capacitación y adquisición de equipamiento para tareas de buceo, una necesidad que cobró relevancia por los últimos episodios registrados en el Bajo Giuliani, dentro de su jurisdicción.
Otra prioridad es adquirir un camión cisterna. Lovagnini explicó que los vehículos europeos que posee el cuartel tienen capacidad de agua reducida y que, frente a un incendio estructural, necesitan el apoyo del municipio, que dispone de un camión regador adaptado. "Queremos tener autonomía también en ese servicio", planteó.
"Tienen el superávit fiscal gracias a no cumplir con la ley"
Consultado por las declaraciones de Milei sobre el "gasto que significan para el Estado", Lovagnini respondió: "La realidad es que es duro de escuchar esas declaraciones, al igual que cuando uno escucha que tenemos superávit fiscal y cuando nos están debiendo 59 mil millones de pesos. Esos 59 mil millones de pesos están en ese superávit fiscal". Y remató: "Tienen el superávit fiscal gracias a no cumplir con la ley".
La movilización de los bomberos de Toay tuvo un doble carácter: visibilizar la situación de los cuarteles que todavía no recibieron los recursos y advertir sobre las dificultades que podría generar, a futuro, una interrupción o demora en el esquema de financiamiento establecido por ley. Lovagnini remarcó que la institución local logró mejorar su situación durante los últimos dos años, pero advirtió que las necesidades son permanentes y que el costo de sostener un cuartel es elevado.
El "sirenazo" buscó, precisamente, poner ese reclamo en la calle: que los fondos destinados por ley a los bomberos lleguen a las instituciones que deben sostener una tarea esencial y que, como en el caso de Toay, se realiza de manera voluntaria.