Los brigadistas de Bariloche y El Bolsón volvieron de España con una obsesión: las dos primeras horas
Fueron a España a ver cómo combaten el fuego y volvieron con una certeza incómoda: el incendio que arrasó 80 mil hectáreas cerca de Madrid se controló en apenas una semana. En Bariloche y El Bolsón ya saben cuál es la clave.
Una delegación del Servicio Provincial de Lucha contra los Incendios Forestales (Splif) de Bariloche y El Bolsón viajó a España para capacitarse y traer herramientas nuevas. La comitiva la encabezó el ministro de Desarrollo Económico de Río Negro, Carlos Banacloy, y recorrió centros operativos, bases de brigadas y establecimientos forestales en Madrid, Castilla-La Mancha y Extremadura.
Junto a representantes de otras 14 provincias, los rionegrinos observaron prácticas de entrenamiento, equipamiento y procedimientos de intervención. También intercambiaron experiencias sobre quemas controladas, reducción de material combustible y tareas preventivas que se sostienen durante todo el año.
«No todo es copiable»
Nicolás Agostini, segundo jefe del Splif El Bolsón, explicó el sentido del viaje: «Fue una misión de Prevención y Gestión de Incendios Forestales organizada por el Consejo Federal de Inversiones (CFI). El año pasado, otro grupo viajó a Canadá. La idea es ver otras realidades, otros desarrollos e incorporar lo que podemos. No todo es copiable».
Y agregó: «Ver experiencias en otros terrenos nos permite optimizar nuestros servicios».
El brigadista señaló que la modalidad de intervención ante un incendio forestal es parecida en ambos territorios. «Cada comunidad autónoma de España tiene a su cargo el servicio de extinción de incendios forestales. Pero funcionamos parecido: si hay un incendio en la cordillera de Río Negro interviene el Splif; si se va de las manos se pide colaboración a otras brigadas», detalló.
La escala que sorprendió a la delegación
Castilla-La Mancha cuenta con 2.700 brigadistas, además de una gran cantidad de vehículos, camiones y medios aéreos, para una superficie que representa apenas un tercio de la de Río Negro. «El Servicio Nacional tiene 11 brigadas distribuidas en el territorio nacional, sumamente especializadas que dan apoyo a las comunidades autónomas en caso de que lo requieran. En Argentina hay 3», manifestó Agostini.
El clima también emparenta a la región cordillerana con España: aumento de la temperatura, baja humedad en verano y fuertes vientos. Desde 2021, según recalcó el brigadista, ambas zonas registran incendios de gran magnitud conocidos como «sexta generación», que provocaron «un cambio de paradigma».
«Son incendios que provocan su propia atmósfera, con un comportamiento tan monstruoso que dejan de depender de las condiciones macrometeorológicas y se convierten en un ser con vida propia», definió.
Otra coincidencia es la migración de la población rural hacia las ciudades. «Así se acumula mucho combustible vegetal que colabora para que los incendios se conviertan en lo que son», advirtió.
Lo que más los impresionó
Durante el encuentro se mencionó un incendio reciente cerca de Madrid que consumió alrededor de 80 mil hectáreas. Lo que llamó la atención de Agostini fue el tiempo de respuesta. «Pregunté cuánto tiempo pasó entre que se declaró el incendio y se controló: ocurrió en solo una semana», contó sorprendido.
«Con la vegetación que hay y las condiciones meteorológicas, saben que si un incendio se mantiene por dos horas, adquiere otra magnitud. Por eso, el foco está en el primer momento», añadió.
La estadística marca una tendencia: cada vez hay menos incendios, pero uno o dos registran un comportamiento extremo y disparan la superficie afectada. «La estrategia del Splif Bolsón el año pasado fue no dejar escapar nada. Apostar al primer ataque, por eso los días más extremos apostábamos camiones en todos lados para llegar lo antes posible. Así no hay chance de tener simultaneidad de eventos de altas dimensiones», manifestó.
Agostini reconoció que España tampoco logra prevenir los incendios pese a contar con recursos. «Aun así se le van de las manos. La clave es la respuesta inmediata para solucionar la emergencia. No hay una receta. También hacen mucho hincapié en la prevención y el manejo de la vegetación», señaló.
En ese marco, destacó que Río Negro avanza en el proceso para adquirir equipamiento destinado a tratar la vegetación y brindar «una solución más rápida para las plantaciones forestales».
Biomasa y restauración: la otra pata del viaje
En Extremadura, la comitiva visitó la planta logística de biomasa EXVER, donde se procesa madera para obtener chips destinados a la generación de energía, incluida materia prima procedente de bosques afectados por incendios.
También recorrieron sectores afectados por el incendio de Jarilla de 2025. Allí, especialistas españoles mostraron trabajos de restauración de la vegetación, construcción de reservorios de agua y mejoramiento de caminos forestales para facilitar el acceso ante futuras emergencias.




