Los buzos que trabajan bajo el agua para que Vaca Muerta tenga salida al mar
Una empresa de Río Negro que durante 45 años se dedicó al buceo en ríos y represas ahora tiene a sus hombres trabajando bajo el agua para el oleoducto que le dará a Vaca Muerta su salida al Atlántico. La historia de cómo una pyme se metió en la cadena petrolera.
Una empresa rionegrina con 45 años de trayectoria en buceo comercial se sumó a las tareas del oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS). Sus equipos trabajan bajo el agua en el montaje y la colocación de estructuras para el tendido de cañerías, como subcontratistas de SESA.
El desarrollo de Vaca Muerta ya no solo reordena el mapa energético del país. También empieza a mover a empresas de rubros que, en principio, parecían ajenos al petróleo. El oleoducto VMOS y la terminal portuaria de Punta Colorada, en Río Negro, son el corazón de ese fenómeno.
Para la formación neuquina, tener una salida propia hacia el Atlántico es un paso decisivo si quiere escalar las exportaciones de crudo. Pero el proyecto tiene otro efecto: abre la puerta a pymes regionales con experiencia técnica que buscan un lugar en la cadena de servicios hidrocarburífera.
De las represas al tendido del oleoducto
El caso de TRA SUB es el ejemplo más claro en Río Negro. La firma se especializa en buceo comercial y trabajos subacuáticos en ríos, represas y puertos, una actividad que viene desarrollando desde hace 45 años.
Ahora, la compañía atraviesa una etapa distinta: participa en la construcción de infraestructura para el transporte de petróleo. Lo hace como subcontratista de SESA dentro del proyecto VMOS.
Sus buzos tienen a cargo tareas de montaje y colocación de estructuras bajo el agua, operaciones que exigen equipamiento específico, personal capacitado y experiencia para moverse en condiciones complejas.
El desafío de seguirle el ritmo a las grandes obras
No alcanza con ejecutar cada trabajo. El crecimiento de la actividad petrolera obliga a los proveedores a acompañar el ritmo de las grandes obras, cumplir estándares técnicos y responder a una demanda que puede crecer de golpe.
Con ese objetivo, TRA SUB avanza con la instalación de una nueva base de operaciones en Cipolletti. La ubicación apunta a mejorar su capacidad logística y a facilitar su participación en los proyectos energéticos de la región.
Que la inversión quede en casa
El avance de la industria plantea un interrogante para las economías regionales: cuánto de esas inversiones queda efectivamente en las empresas y los trabajadores de la zona.
En esa dirección, el gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, impulsa una política para fortalecer la participación de proveedores provinciales en los proyectos de hidrocarburos.
El crecimiento de las obras también deja al descubierto otra necesidad: trabajadores especializados. Las tareas subacuáticas requieren conocimientos específicos y capacitación permanente por el nivel de precisión y seguridad que demandan.