Los chicos escucharon un estruendo al entrar a la escuela y revivieron la escena que los marcó para siempre
¿Qué sonó tan fuerte como para que los alumnos de la Moreno volvieran a saltar por las ventanas?
La comunidad educativa de la Escuela N° 40 Mariano Moreno de San Cristóbal vivió este jueves una nueva crisis de pánico: la explosión del neumático de un camión en la Ruta Provincial 2, alrededor de las 7:10, fue interpretada por los alumnos como un ataque armado y provocó corridas y saltos desde las ventanas.
A cinco meses de la balacera que terminó con la vida de un estudiante de 13 años, cualquier sonido fuerte en el horario de ingreso reaviva el trauma. Esta vez, el estruendo se produjo justo cuando los chicos entraban a las aulas y el miedo se apoderó de todos.
La desesperación, minuto a minuto
El reventón del neumático de un camión que circulaba por la ruta cercana generó un ruido que los estudiantes asociaron de inmediato con disparos. El pánico se propagó rápidamente: hubo corridas por los pasillos y varios jóvenes saltaron desde el primer piso hacia el patio para escapar del edificio.
Como consecuencia, ocho alumnos de entre 13 y 17 años sufrieron politraumatismos, contusiones y cuadros de hiperventilación. Fueron derivados de urgencia al hospital local. Hacia el mediodía, cuatro ya habían recibido el alta con acompañamiento familiar, mientras que los otros cuatro permanecían en observación para curaciones y estudios preventivos.
El peso de un antecedente trágico
El 30 de marzo pasado, una balacera dentro del colegio mató a un menor de 13 años e hirió a otros ocho compañeros. Ese hecho dejó una marca profunda: semanas atrás, el reventón de la cubierta de una bicicleta en las inmediaciones del patio ya había provocado llantos y que algunos chicos buscaran refugio.
La directiva del establecimiento y los inspectores del Ministerio de Educación activaron de inmediato la contención psicológica para los alumnos y permitieron que los tutores los retiraran de forma voluntaria. El equipo interdisciplinario de la cartera educativa puso en marcha protocolos de salud mental para acompañar el regreso a las aulas.
En el lugar trabajaron ambulancias del SIES 107 y personal policial, que acordonó la Ruta Provincial 2 y reordenó el perímetro escolar. El nivel de trauma es tal que cualquier sonido similar desata una crisis inmediata en los chicos.