La educadora Ana Gandini habló de los casos de bullying que preocupan en las escuelas y apuntó a un costado que suele quedar afuera: qué pasa cuando la institución no interviene. Su mirada sobre el rol docente y las familias, en la nota.
Ana Gandini, docente y educadora emocional, habló con Ancasti Streaming sobre los casos de violencia escolar que preocupan y puso el foco en un punto que incomoda: las escuelas no siempre responden. Para ella, el bullying no se resuelve solo con charlas ni con buena voluntad.
En diálogo con "Mañana Central", Gandini planteó que las familias y las instituciones educativas deben asumir un compromiso real para prevenir el hostigamiento entre estudiantes. Su crítica apuntó a la falta de respuestas concretas ante situaciones que se repiten y advirtió que la concientización, sin acciones que la acompañen, queda en la nada.
La educadora reconoció que hoy hay más información sobre el bullying y sus consecuencias que antes. Sin embargo, señaló que ese mayor conocimiento no siempre se traduce en herramientas para intervenir dentro de las escuelas. "Personalmente yo creo que estos casos sirven para cuestionarnos y plantearnos cómo seguimos", expresó.
El rol docente, bajo la lupa
Gandini fue precisa en un límite: los docentes no tienen que ocupar el lugar de un psicólogo ni convertirse en terapeutas de sus alumnos. Pero sí deben estar atentos a las dificultades que atraviesan los chicos, porque esas dificultades muchas veces afectan el aprendizaje y son la primera señal de que algo no anda bien.
Además, advirtió que el hostigamiento no se da únicamente entre compañeros. También puede aparecer en la relación de un docente hacia un alumno, o de un alumno hacia un docente. Esa dimensión del problema suele quedar fuera de las campañas de concientización.
Otro de los puntos que marcó fue la falta de intervención institucional frente a situaciones de vulnerabilidad. Para Gandini, los educadores necesitan herramientas y respaldo para poder comunicar lo que observan, sin quedar expuestos ni solos frente al conflicto.
Redes sociales y perfiles falsos
La influencia de las plataformas digitales en los conflictos escolares fue otro de los ejes de la entrevista. Gandini advirtió que las redes pueden facilitar nuevas formas de hostigamiento, sobre todo cuando se usan perfiles falsos para agredir a otros estudiantes. Lo que antes quedaba en el patio ahora se multiplica fuera del horario escolar y sin rostro visible.
Por eso insistió en que la prevención requiere un trabajo conjunto entre las familias, las escuelas y la sociedad en general. Y remarcó una tarea que depende de los padres: mantener un diálogo permanente con sus hijos, interesarse por lo que viven todos los días y comunicar a tiempo cualquier situación de hostigamiento.