Los dos diputados santafesinos que se ausentaron y dejaron a la oposición sin sesión
La oposición tenía los números para voltear el DNU 70/23 en el recinto. Dos ausencias santafesinas cambiaron la ecuación y la sesión se apagó antes de empezar.
La sesión especial que una parte de la oposición había convocado en la Cámara de Diputados para rechazar de forma definitiva el mega DNU 70/23 quedó sin quórum por ocho votos. Y en ese resultado tuvieron un peso decisivo dos legisladores santafesinos: José Núñez y Gisela Scaglia.
Ambos responden al PRO, integran el bloque Provincias Unidas y forman parte de la alianza provincial Unidos que conduce el gobernador Maximiliano Pullaro. El miércoles, Núñez había sido clave en el plenario de comisiones; un día después, ninguno de los dos se sentó en su banca.
El enroque que encendió la polémica
El eje de la jugada oficialista fue el dictamen de mayoría que se consiguió el miércoles en el plenario de las comisiones de Asuntos Constitucionales y Legislación General, donde se trató el proyecto de inviolabilidad de la propiedad privada que ya tiene media sanción del Senado.
El texto que reunió el aval del oficialismo, el PRO y la UCR deja sin efecto la derogación de la ley de tierras que había incluido el DNU 70/23, hoy frenado por la Justicia. Se trata del artículo 154 del decreto, que imponía dar de baja la norma sancionada en 2011 durante el gobierno de Cristina Fernández y que pone restricciones a la extranjerización territorial. Con esa modificación, La Libertad Avanza buscó desactivar el rechazo total al DNU de algunos aliados y opositores.
Para lograr el dictamen hacían falta 34 de los 66 diputados del plenario. Y ahí apareció el movimiento que generó cruces: a última hora, Provincias Unidas reemplazó a su representante Sergio Capozzi, cuyo voto no estaba claro, por Núñez, que acompañó la estrategia libertaria. El pedido lo hizo la presidenta del bloque, Scaglia, y el santafesino terminó siendo el firmante 34 que definió la mayoría.
La maniobra fue denunciada como una «irregularidad» por diputados de la oposición, entre ellos Cecilia Moreau (Unión por la Patria) y Myriam Bregman (Frente de Izquierda), que la calificaron como un operativo exprés para forzar el dictamen. El texto llegará al recinto el próximo 21 de octubre.
Sin quórum y sin debate
La sesión especial había sido convocada para derogar el mega DNU 70/23, prorrogar la emergencia en discapacidad y tratar proyectos sobre endeudamiento y mora. Pero pasadas las 14.30 solo había 121 diputados sentados: ocho menos que los 129 necesarios para abrir el debate.
Entre las ausencias que celebró el oficialismo estuvieron las de Scaglia y Núñez, las dos figuras que responden a Pullaro. También faltaron la cordobesa Alejandra Torres; la salteña Yolanda Vega, cercana al gobernador Gustavo Sáenz; el misionero Daniel Vancsik; el chubutense «Loma» Ávila, alineado con Ignacio Torres; los tres diputados de Independencia que responden al tucumano Osvaldo Jaldo; y los jujeños Carlos Rizzotti y María Inés Zigarán, del espacio del mandatario Carlos Sadir.
El caso de Zigarán llamó la atención: había firmado la convocatoria para la sesión, pero finalmente no bajó al recinto para dar quórum.
