Los dos jóvenes de las máscaras de gas que el Gobierno no puede ignorar: "La única representación está en las calles"
Los detuvieron junto al Padre Paco en una marcha de jubilados, denunciaron que estuvieron "legalmente desaparecidos" y ahora apuntan contra quienes los vincularon con un supuesto magnicidio. Qué responden.
Lucas García y Cristian Valderrama se volvieron un rostro reconocible de las protestas contra Javier Milei. La foto que los instaló fue la de la Marcha Federal Universitaria: máscaras de gas, bandera argentina en alto y el avance de los camiones hidrantes de fondo. Desde entonces aparecen en las marchas por la educación pública, por los jubilados y por los derechos de la diversidad en la Ciudad de Buenos Aires.
En diálogo con el programa Palo y Zanahoria, de El Destape Radio, repasaron cómo llegaron a la militancia, apuntaron contra las fuerzas de seguridad y hablaron de la discriminación que sufren las disidencias. También explicaron por qué su forma de vestir y de expresarse terminó siendo parte de su identidad dentro de las movilizaciones.
"No hay representatividad en el Congreso ni en el Senado; la única representación está en las calles", sintetizaron.
De votar a poner el cuerpo
La pareja marcó un antes y un después: la detención de Cristina Fernández de Kirchner y la formalización de su prisión domiciliaria. Cristian ya venía con experiencia de militancia estudiantil; Lucas, en cambio, contó que hasta ese momento su rechazo al Gobierno se expresaba sobre todo en el voto.
Con la detención de la ex presidenta entendió que la cosa era distinta: "Ahí decidimos participar. Teníamos que estar en la esquina bancando a la jefa, junto a los jubilados, las personas con discapacidad y en cada lucha, porque con cada una estamos defendiendo a toda la Argentina".
Los dos señalaron la represión contra los jubilados y el ataque al fotógrafo Pablo Grillo como los hechos que los convencieron de sostener la presencia en la calle. Uno de ellos describió el impacto de ver las detenciones y la violencia policial en las primeras movilizaciones.
"Veíamos desde mi casa las primeras marchas y las detenciones. Estábamos en nuestra casa, teníamos miedo. Yo, que voy a marchas desde los 15 años, jamás había visto algo así. Es nuestro derecho y es lo que este Gobierno no cumple", aseguró Cristian.
Y agregó que, tras la brutalidad contra los jubilados y lo ocurrido con Grillo, decidió no faltar a ninguna marcha: "Él está vivo de milagro, como Cristina, que es la fusilada que vive".
"No puede ser tanta violencia, hay que demostrar que nosotros no somos eso, que Argentina no es eso. No somos lo que dicen cuando nos califican de terroristas", planteó.
La detención junto al Padre Paco y las irregularidades que denuncian
Su recorrido también quedó atravesado por la detención que sufrieron junto al sacerdote Francisco, el Padre Paco Olveira, durante una marcha de jubilados el 23 de octubre. Los acusaron de atentado y resistencia a la autoridad, y recuperaron la libertad el sábado 24.
Los activistas denunciaron fallas en el procedimiento: "Estuvimos 'legalmente desaparecidos', y no es solamente una forma de decirlo. Nos llevaron a un garaje de la AFIP sin que interviniera un fiscal. No había una comisaría ni nos tomaban los datos. Cuando decidieron trasladarnos a la Unidad de Flagrancia (UFLA) para convalidar la detención, nos sacaron por atrás porque se había reunido gente. No avisaron nada".
En la entrevista también rechazaron las versiones que los ligaron a un supuesto intento de magnicidio contra el Presidente. Según su relato, mientras estaban detenidos ni siquiera tenían claro qué cargos podían imputarles: "Se empezó a instalar mediáticamente que habíamos intentado cometer un magnicidio, que quisimos saltar una reja para matar a Milei. Pero, internamente, mientras estábamos detenidos, ni siquiera sabían qué imputarnos".
El cruce con Marco Palazzo en la plaza del Congreso
Otro episodio que recordaron fue el encontronazo con el influencer libertario Marco Palazzo en la plaza del Congreso, al que abordaron mientras bailaban. Lo acusaron de buscar reacciones para sus publicaciones en redes.
"El tipo podía irse por cualquier lugar, éramos solamente nosotros dos. Lo abordamos con ridiculez a un ridículo. Se presenta como periodista, pero busca llamar la atención y generar reacciones de odio. Buscó meterse en una panadería y le dije que se fuera de ahí porque estaba perjudicando al local. Le aseguramos que no lo íbamos a tocar ni a golpear", aseguraron.
En esa línea, cuestionaron que Palazzo use el ataque contra las chicas trans de Palermo para "decir que lo atacaron. Es un ridículo porque los dos acontecimientos no son comparables. Son varoncitos para justificarse".
Discursos de odio y la convocatoria a seguir en la calle
García y Valderrama también se refirieron a las agresiones y la discriminación que atraviesan las personas LGBT+ en distintos ámbitos. Apuntaron contra los discursos contra las disidencias y sostuvieron que las declaraciones de Javier Milei en el Foro Económico Mundial de Davos ayudaron a generar un clima de hostilidad.
"Fuimos discriminadas en todos los partidos políticos y en los ámbitos laborales. Siempre fuimos ciudadanos de segunda, un chiste y una estadística de muerte. Ahora lo que pasa es que la ultraderecha está muy asustada y da manotazos de ahogado para justificar los crímenes de odio que fueron perpetrados a partir de un discurso que dio el presidente", destacaron.
Por último, advirtieron que el clima de violencia puede desalentar a las juventudes a sumarse a las marchas, aunque ratificaron que ellos seguirán yendo a cada convocatoria. "Quieren que estemos asustados. Las juventudes tienen miedo y no quieren venir por si se pudre todo, y eso es justamente lo que buscan. El sábado estaremos a puro amor y orgullo, y van a reventar de odio cuando nos vean felices".