Los dueños de Instagram, YouTube y TikTok van a la Justicia para que sus apps sigan en manos de los chicos
Google, Meta y TikTok se plantaron frente a la ley de California que frena el acceso de los chicos a las redes: a los padres que pelean por controlar las pantallas de sus hijos les toca de cerca, y el argumento que usaron las empresas en tribunales no es el que muchos imaginan.
Las tres compañías más grandes del ecosistema de redes sociales se plantaron frente a una norma que busca proteger a los menores de edad. Google, Meta y TikTok presentaron demandas separadas para frenar una ley de California que restringe el acceso de los chicos a las plataformas, según informó Reuters.
Cada firma eligió tribunales distintos dentro del Estado, pero todas coincidieron en un mismo argumento: sostienen que la autoridad estatal no puede imponerse sobre sus propios criterios editoriales.
Qué dice la norma que quieren bloquear
La ofensiva judicial responde al proyecto de ley 1709, impulsado por el gobernador californiano Gavin Newsom a comienzos de este año. La iniciativa prohíbe a las plataformas ofrecer a los usuarios más chicos “funciones psicológicamente dañinas” que podrían derivar en usos compulsivos.
Entre esas herramientas aparecen las recomendaciones personalizadas y la reproducción automática de videos, dos mecanismos centrales en el funcionamiento cotidiano de YouTube, Instagram y TikTok.
Cuando la ley se promulgó, Newsom fue tajante sobre el rol del Estado. “El Estado no se quedará de brazos cruzados mientras una tecnología sin regulación pone en riesgo a nuestros niños”, declaró el demócrata, que ya venía reclamando a los dueños de esas plataformas que asumieran su responsabilidad en la proliferación de discursos de odio desde 2022.
Los argumentos de las empresas
Las compañías detrás de servicios como YouTube, Instagram, WhatsApp, Facebook y TikTok afirmaron que la norma californiana viola la Primera Enmienda de la Constitución de Estados Unidos al inmiscuirse en sus criterios editoriales.
Además, se apoyaron en la Sección 230 de la Ley de Decencia de las Comunicaciones, un artículo al que históricamente recurrieron las firmas tecnológicas para esquivar responsabilidades legales. En pocas palabras, esa cláusula establece que los dueños de las plataformas no deben responder por el contenido que publican los usuarios.
Del otro lado del mostrador, algunas organizaciones respaldan la postura de las empresas. La publicación Engadget consignó que la Electronic Frontier Foundation, una entidad sin fines de lucro, calificó la ley como “una pesadilla para la privacidad y la libertad de expresión” y le pidió a Newsom que la vetara, aunque no tuvo éxito.
Un cerco que crece en todo el mundo
Más allá de este frente judicial en California, el escrutinio sobre las redes sociales se intensificó en Estados Unidos y en otros países. El debate sobre sus funciones potencialmente nocivas, sobre todo entre los usuarios menores de edad, ya derivó en bloqueos, restricciones y multas millonarias.
Esas consecuencias llegaron por demandas de particulares, entidades gubernamentales y autoridades escolares, en un contexto donde la regulación del ecosistema digital dejó de ser una discusión abstracta.
(Foto: Adobe Stock)